Durante todo el verano y lo que llevamos de pretemporada se está hablando de lo que se nos viene encima, con los renovados Lakers y los todopoderosos Heat aparentemente un escalón por encima del resto de franquicias.
Tras el análisis de estos nuevos Lakers ( http://www.basketamericano.com/deja-vu-en-los-angeles/ ) toca plantearse si habrá alguna alternativa a la Dictadura de sol y playa que pretenden plantear desde South Beach y Santa Monica.
Y aquí surge la pregunta: ¿Y los Bulls? ¿Qué va a ser del mejor equipo de la pasada temporada regular?
La respuesta depende directamente al desenlace de acontecimientos que comenzó con esta fotografía, y que esperemos que acabe con el protagonista volviendo a erigirse como MVP de la NBA.
No hace falta recordar lo que pasó en primera ronda del Este el año pasado, cuando la megaestrella de los Bulls Derrick Rose caía lesionado gravemente de la rodilla al romperse el cruzado de la rodilla izquierda.
Con su baja el equipo de Chicago fue incapaz de superar a unos Sixers a priori muy inferiores, y su concepto de baloncesto en equipo se vio truncado con la baja de su pieza más importante.
En un verano repleto de movimientos en el mercado y con muchos equipos presentando sus credenciales al anillo, Chicago se ha mostrado en un segundo plano, esperando a que la recuperación de Rose vaya por buen camino y puedan volver a ser el equipo que asustaba el año pasado.
Su plantilla no ha sufrido grandes modificaciones, la salida de John Lucas III rumbo a Toronto ha sido suplida por el retorno de Kirk Hinrich, que llega procedente de Atlanta en un traspaso en el que ha salido del equipo el tirador Kyle Korver, cuyo puesto desde el banquillo tratará de ocupar Belinelli. Aparte hay que sumar la llegada de Nate Robinson para ayudar tanto a Rose como a Rip Hamilton y la experiencia de Nazr Mohammed como “big man” suplente de Noah.
Todas estas incorporaciones van a ser útiles para el equipo, pero el futuro de la franquicia de la ciudad del viento está ligado a recuperación de Derrick Rose, que intentará dejar a un lado la foto anterior y volver a ser el que conseguía asustar al mismísimo LeBron James.




