Arranca el mes de mayo y lo hace dejando atrás una primera ronda de Playoffs resuelta sin sorpresas. Utah Jazz es el único equipo que ha superado su eliminatoria con el factor cancha en contra y tampoco supone una sorpresa mayúscula pues fue el 5º clasificado del Oeste en temporada regular y ha necesitado de siete partidos para tumbar a Los Angeles Clippers (4º) en la que todos apuntaban que sería el emparejamiento más ajustado de estos Playoffs.

Ocho equipos han quedado ya por el camino, lo que deja en sólo ocho los supervivientes de los treinta que arrancaron el curso a finales de octubre del pasado año. Por delante cuatro eliminatorias que han arrancado ya en la Conferencia Este con el primer duelo entre Boston Celtics y Washington Wizards y en el que los líderes del Este golpearon primero en un auténtico partidazo. Una eliminatoria que se presenta muy abierta con unos Celtics que han dominado su conferencia pero que en cambio despiertan dudas en buena parte de los seguidores, acrecentadas por el dubitativo arranque en la postemporada con sus dos derrotas en casa frente a los Chicago Bulls. En el lado opuesto encontramos a unos Wizards que, pese a encontrarse ya con un partido de desventaja son vistos como favoritos por buena parte de los analistas gracias a la seguridad que transmite su backcourt formado por John Wall y Bradley Beal y a los importantes refuerzos sumados en el mes de febrero.

Sin abandonar aún el Este, encontramos otra eliminatoria de armas tomar con los actuales campeones Cleveland Cavaliers del rey LeBron James como favorito, un equipo en horas bajas y con carencias especialmente defensivas que hacen dudar de sus opciones de repetir anillo, pero no de imponer su supremacía en la Conferencia Este. Pese a las dudas generadas los hombres de Tyronn Lue superaron su primera ronda por la vía rápida, endosando un 4-0 a los Pacers de Paul George. Enfrente estarán unos Toronto Raptors que llegan reforzados tras sobreponerse como los Celtics a un mal arranque de Playoffs ante los Bucks y que buscarán completar el camino iniciado el pasado curso, cuando solo LeBron y los Cavs fueron capaces de apearles en el sexto partido de las finales de conferencia. Esta vez los Raptors llegan con más armas y mentalmente más preparados, con especialistas defensivos (Carroll, P.J. Tucker e Ibaka) para afrontar el reto y un DeRozan en su mejor momento para liderar el ataque. Sin duda un hueso duro de roer para unos Cavaliers que no deberían tenerlas todas consigo.

Sin embargo, pese a encontrarnos ante la Conferencia Este más abierta y de más nivel de los últimos años, la supremacía sigue estando en el Oeste. En él encontramos como principal contender a Golden State Warriors, que se mantiene como favorito a ganar la Final de la NBA 2017. Pese a la lesión de Kevin Durant que se ha perdido buena parte de la primera ronda y los problemas de salud que han mantenido alejado del banquillo a su técnico jefe Steve Kerr, los Warriors no han mostrado ningún tipo de dudas en estos Playoffs, en los que se deshicieron de un equipo como correoso como Portland Trail Blazers de manera contunente (4-0) y sin generar la más mínima duda. Enfrente encontrarán ahora unos Jazz que se han mostrado como un equipo muy serio y que practica una de las mejores defensas de toda la competición; desarrollada a partir de la protección del aro que ofrece su pívot titular Rudy Gobert y basada en el compromiso colectivo capaz de anular a cualquier estrella de la liga. Pese a ello, los Warriors se presentan como una amenaza demasiado variable y funcional como para que los Jazz se han capaces de frenarles y batirles en cuatro ocasiones.

Mucho más abierta parece la otra eliminatoria, el duelo texano entre unos viejos rockeros como San Antonio Spurs y la alternativa electrónica que proponen los Houston Rockets. Dos estilos diferentes, el de Gregg Popovich basado en el trabajo colectivo, la movilidad de balón y la entrega defensiva, aunque mucho más dependiente de su estrella Kawhi Leonard de lo que el sistema lo había sido en los últimos años (o incluso décadas). En contra el estilo de Mike D’Antoni, con la responsabilidad defensiva dejada en manos de unos pocos gregarios como Patrick Beverly o Trevor Ariza y el ataque girando entorno a la figura de James Harden, con el apoyo que ofrecen veteranos con facilidad anotadora como Eric Gordon y Lou Williams. Si bien San Antonio parte como claro favorito y parece un conjunto superior, la máxima igualdad en sus cuatro choques de temporada regular invita a pensar en una serie no tan claramente decantada de un lado.