Todos coincidimos en que el 13 de Julio de 2013, con el fichaje como Agente Libre sin restricciones de Dwight Howard por los Houston Rockets, y con un Kobe Bryant en mitad de la recuperación de una rotura de tendón de Aquiles con casi 35 años, los Lakers iban encaminados, muy para el pesar de sus (últimamente) sufridos aficionados, a un período de reconstrucción en el que podrían estar inmersos años. Y claro, cuando se hablaba de años no se hablaba precisamente de 2 ó 3 temporadas vista la situación en la que se encontraba la franquicia de la familia Buss.

Este hecho, teniendo en cuenta que iba a suceder en una entidad que únicamente se había perdido los Play-Offs en 5 temporadas en toda la historia de la BAA/NBA (y sólo una vez lo hicieron durante dos campañas de forma consecutiva, en la 1974-75 y 1975-76), resultaba especialmente difícil de digerir.

Pero claro, como base se iba a partir de una nula flexibilidad salarial para la 2013-14 que iba a comenzar meses después, con lo que la posibilidad de llevar Agentes Libres de renombre era directamente nula. Y por si fuera poco, esa especie de “hipoteca” salarial se prorrogó durante 2 años más cuando en Noviembre de 2013 se decidió la renovación por 2 campañas más de un Kobe que aún no había vuelto de su lesión y que iba a cobrar un montante total de $48.500.000 entre la 2014-15 y la 2015-16.

Por si los datos a nivel económico no eran suficientes, además tenían en serio peligro dos de sus futuras Primeras Rondas de Draft debido a los acuerdos alcanzados para juntar por Hollywood a Steve Nash y Dwight Howard con Kobe Bryant y Pau Gasol en el verano de 2012:

– En el Sign&Trade por Nash se envió a Phoenix una Primera Ronda de 2013 vía Miami, una Segunda Ronda también de 2013, otra Segunda Ronda de 2014 y, por si no fuera suficiente, la “madre” de todas las Primeras Rondas y que ha dado más de un dolor de cabeza a la “fanaticada” Laker: una Primera Ronda de 2015 protegida top 5 en 2015, top 3 en 2016 y 2017 y sin protección en 2018.

– En el traspaso a 4 bandas por Howard se envió a Orlando una futura Primera Ronda que iba a depender de si se enviaba o no la anteriormente mencionada a Phoenix debido a lo acordado por Steve Nash. Básicamente, si para 2017 (éste incluido) los Suns habían recibido ese deseado pick, automáticamente la Primera Ronda de Lakers de dos años después iba a irse destino a Florida (con protección top 5 para 2017 y 2018). En caso de no enviarse esa Primera Ronda a Orlando, ésta se convertiría en dos Segundas Rondas, una para 2017 y otra para 2018.

Los datos, puestos sobre la mesa, eran para estar cuanto menos preocupados. Más aún si se le suma (por si fuera poco todo lo ya señalado anteriormente) que Lakers estaba dejando de ser un destino apetecible para los Agentes Libres, algo que practicamente nunca había sucedido con la “franquicia rica” de LA y que se demostró con la firma del propio Dwight Howard por Houston en el verano de 2013.

A partir de aquí, eso sí, y dado el devenir de los acontecimientos, parece que al menos algunos astros se alinearon para que los Lakers no estuvieran sumidos en una depresión permanente durante más de un lustro. A saber, y a modo de resumen, esto sucedió entre finales de la 2013-14 y finales de la 2015-16:

– En verano de 2014, y tras un decente curso 2013-14 dadas las circunstancias, se despedía a Mike D’Antoni como entrenador jefe del equipo (le quedaba aún un año de contrato) y se firmó a Byron Scott, un entrenador que más allá de su relación con la ciudad y con el propio Kobe no tenía otros “méritos” para el puesto, dada su manifiesta falta de encaje con el devenir que estaba teniendo la propia NBA en estas últimas campañas.

– Como era previsible, el récord del equipo fue acorde a lo esperado. Más allá del 27-55 de la 2013-14 (en la que no existía riesgo de perder pick), en los dos años a los mandos de Scott se ganaron primero 21 y posteriormente 17 partidos. O dicho de otro modo, se firmaron dos de las tres peores temporadas de la historia de la franquicia a la par que se sacaban más papeletas para tratar de conservar ese ansiado pick que ya era potencialmente propiedad de Philadelphia tras el acuerdo a tres bandas rubricado en Febrero de 2015 entre los propios Sixers, Phoenix y Milwaukee y que involucró también a varios jugadores.

– En lo que a elecciones se refiere, en el “hypeado” Draft de 2014 se seleccionó al que se podría decir de forma unánime que era el mejor jugador que había disponible en la séptima posición: Julius Randle. Además, obtuvieron de los Wizards a cambio de dinero a Jordan Clarkson, elegido por los capitalinos en Segunda Ronda con el pick 46.

En 2015 hubo suerte con la lotería y se ascendió al segundo lugar en el Draft pese a haber finalizado la 2014-15 con el tercer peor récord de la Liga. Se eligió entonces el que para muchos era el mayor talento disponible de aquella generación: D’Angelo Russell, una vez se decantaron por el base de Ohio St en detrimento de Jahlil Okafor. Además, se eligió vía Houston con el #27 a Larry Nance Jr y ya en Segunda Ronda con el #34 a un Anthony Brown que apenas aguantó un año por LA.

En 2016 se mantuvo de nuevo el segundo lugar de cara al Draft (como en teoría correspondía por probabilidad al segundo peor récord) y se seleccionó a Brandon Ingram procedente de Duke. En Segunda Ronda se escogió a Ivica Zubac con el #32.

Pero antes del Draft de 2016, coincidiendo con el final de la Regular Season, se tomó una decisión fundamental de cara a mejorar las expectativas de una franquicia que estaba sumida en una especie de apatía permanente: se despidió a Byron Scott el 24 de Abril y cinco días después se contrataba como entrenador jefe al aún asistente principal de Steve Kerr en Golden State. Y éste no era otro que el ex-jugador Laker, Luke Walton.

Así pues, Walton iba a contar con una plantilla plagada de jóvenes y en la que no se encontraba ya el recién retirado Kobe Bryant. Una nómina que incluía a los citados Randle, Clarkson, Russell, Nance y el firmado a finales de 2014 Tarik Black, a la que posteriormente se unirían Ingram, Zubac y Thomas Robinson, firmado posteriormente como Agente Libre.

Pero todo lo bueno hecho en el Draft se nubló con el especial empecinamiento que tuvo Mitch Kupchak (hasta entonces con una hoja de servicios casi impoluta como GM) en sobrepagar a Agentes Libres veteranos venidos a menos en ese verano de 2016 en el que el cap se disparó por el nuevo contrato de TV. Se firmó a Timofey Mozgov por 4 años y $64 millones y a Luol Deng por $72 millones y 4 años. Para contrarrestar algo, se renovó a Clarkson por $50 millones y 4 años. También fue renovado Tarik Black por $12.7 millones por 2 años, con el segundo no garantizado.

Se llegó al inicio de la 2016-17 cuanto menos con mucha más ilusión que en campañas precedentes, y de hecho se llegó a iniciar el curso con un nada desdeñable récord de 9-9. A partir de ahí volvieron a aparecer los fantasmas de los problemas físicos en algunos de los jugadores principales de la rotación y el balance fue aceleradamente convirtiéndose en uno que era bastante más acorde con lo esperado para ese Año I de la era Walton. Y coincidiendo con el parón del All Star, Jeannie Buss dio un golpe de autoridad y despidió a su hermano Jim y a Mitch Kupchak, trayendo a Magic Johnson como presidente y a Ron Pelinka como GM, quienes no dudaron en afirmar desde el principio que no les temblaría el pulso a la hora de realizar los cambios que ellos consideraran pertinentes para volver a levantar la franquicia.

Se finalizó la temporada con un mejorado récord de 26-56 merced a un gran sprint final (5 victorias en los últimos 6 partidos) que a su vez puso en serias dificultades el mantener el pick para el buen Draft de 2017 que se avecinaba. Pero la suerte volvió a sonreir a los Lakers y de nuevo, por tercer año consecutivo, iban a elegir con el pick 2. Elección que presumiblemente iban a emplear en el base de UCLA, Lonzo Ball.

Dado este hecho (además se contaba en plantilla con Clarkson y el adquirido en Febrero Tyler Ennis) y teniendo en cuenta los dos contratos tóxicos que se tenían en nómina desde el verano anterior, se “colocó” a Timofey Mozgov y su contrato con destino a Brooklyn junto a D’Angelo Russell, quien para muchos no estaba capacitado para llevar el peso de una franquicia merced a lo visto en sus dos años como profesional y quien se había ganado ya una fama bastante importante de tener una ética de trabajo cuanto menos mejorable, a pesar de su enorme talento. Como contraprestación, venían a LA el expiring de Brook Lopez y una Primera Ronda de 2017 vía Boston.

Llegados al Draft, se confirmó la elección de Ball con el #2 y se seleccionó a Kyle Kuzma con el pick obtenido de Nets. Además, con el pick de Primera Ronda recibido de Houston en el traspaso de Lou Williams se escogió a Tony Bradley, quien fue inmediatamente traspasado a Utah a cambio de Josh Hart (#30) y Thomas Bryant (#42).

Y con todo lo anterior se ha llegado a la Agencia Libre de 2017, un período en el que esta vez desde LA han preferido esperar dada la ausencia de prisa por fichar jugadores que tienen Magic y Pelinka debido a la excelsa cantidad de jóvenes que tienen en nómina (a pesar de haberse confirmado ya el corte de Black y la no renovación, por el momento, de Thomas Robinson). Tampoco se han involucrado en traspasos, pese a haber estado permanentemente sonando la posibilidad de llegar a algún tipo de acuerdo por Paul George. Pero, dadas las circunstancias y los precedentes, mejor mantenerse al margen y esperar. No hay prisa en competir con un roster plagado de jugadores que necesitan ir formándose y curtiéndose en la Liga. Con un núcleo consistente (por el momento) en Randle, Clarkson, Ingram y Ball, junto a otros más secundarios como Nance, Zubac o incluso Nwaba (firmado en Febrero), Ennis y los recién llegados Kuzma o Hart hay material suficiente para disputar la temporada.

Igualmente, si bien no cabe esperar grandes movimientos de cara a este verano de 2017, es más que previsible que los Lakers irrumpan en el verano de 2018 de forma agresiva. Y el principal objetivo de sus miradas no será otro que Paul George, quien será Agente Libre salvo que OKC, su nuevo equipo, consiga renovarlo antes. Habrá que estar atentos.