¡Marzo está aquí! La temporada regular de la NCAA toca a su fin, comienzan los primeros torneos de conferencia y es hora de comenzar a hacer balance de lo que ha dado de sí la competición universitaria. La labor que abordamos hoy no es fácil; seleccionar y ordenar los candidatos a Jugador del Año, o más bien a los diversos galardones que a esta distinción honorífica se dedican.

Toda lista de esta índole se rige, en mayor o menor medida, a filias y fobias de todo tipo, máxime cuando se trata un campo tan vasto como es el del baloncesto universitario. En este artículo no encontrarán nada que no sea susceptible de someterse a crítica o debate. No obstante, quisiera dejar claros algunos criterios que he intentado seguir para elegir a los treinta y dos protagonistas de la pieza, formada por un Top 20 más doce menciones honoríficas.

Aunque hablemos de un homenaje a la pericia individual, toda candidatura seria debe ir acompañada de un rendimiento colectivo acorde. Dicho de otra forma; no se puede aspirar al POY si no se ganan partidos. Es por ello que, de los veinte primeros equipos del actual Top 25 de Associated Press, sólo hay tres sin representación en esta lista (West Virginia, Florida y Cincinnati). Y es por ello que los dos grandes monstruos estadísticos del año (Markelle Fultz y Marcus Keene) quedan relegados a la categoría de mención honorífica.

Un POY debe ser un jugador cuya hipotética sustitución por un hombre de calidad media resultaría catastrófica para su equipo. Debe ir acompañado de una narrativa potente, capaz de resonar en la memoria pasados los años. Y, por supuesto, debería ser (o acercarse a ser) tu primera elección si tuvieras que construir una escuadra desde cero.

Concluido este prolegómeno, vayamos al grano.

Menciones honoríficas (orden alfabético)

Dwayne Bacon – G, Sophomore, Florida State (23-7, 11-6 ACC).
16.7 pts, 3.8 reb, 1.8 ast, 44.3% TC, 37.2% T3, 74% TL.

La mayor constante de unos muy buenos Seminoles que han salvado el pellejo de Leonard Hamilton con una brillante temporada. Razones para no incluirle en el Top 20: comparte estrellato con otros dos fenómenos (Jonathan Isaac y Xavier Rathan-Mayes) y tiene ayuda de sobra (FSU cuenta con una rotación de hasta ¡trece! Jugadores en algunos partidos. En cualquier caso, espectacular temporada y futuro NBA.

Joel Berry II – G, Junior, North Carolina (25-6, 13-4 ACC)
14.7 pts, 3.3 reb, 3.8 ast, 1.4 rob, 44.5% TC, 41% T3, 83% TC

Pieza clave en el equipo más regular de la, probablemente, conferencia más dura de toda la NCAA. No se entiende el gran curso de los vigentes subcampeones nacionales sin el paso al frente de su base, motor de la ofensiva de altos vuelos de los Tar Heels. Comenzará la próxima campaña como estrella real de la competición.

John Collins – F, Sophomore, Wake Forest (17-12, 8-9 ACC)
19.3 pts, 9.8 reb, 1.7 tap, 62% TC, 73.5% TL

Sorprendente y tremendamente infravalorado, Collins es la primera, la segunda y la tercera razón por la que Wake Forest tiene en su mano la obtención de un inesperado billete al March Madness. Con algún triunfo más en el bolsillo, sería material de Top 20. Lleva doce partidos seguidos por encima de los veinte puntos, incluyendo un 31-15 en el Cameron Indoor y un 25-11 en la crucial victoria de ayer sobre Louisville.

Markelle Fultz – G, Freshman, Washington (9-20, 2-15 Pac-12)
23.2 pts, 5.7 reb, 5.9 ast, 1.2 tap, 1.6 rob, 47.6% TC, 41.3% T3, 65% TL

A pesar de ser, en buena lógica, el previsible número uno del próximo Draft y de presentar una línea estadística absolutamente extraterrestre, me resulta imposible situar a Fultz más arriba cuando su equipo ha ganado dos míseros partidos de conferencia. Washington se quedó sin opciones de March Madness prácticamente en Nochevieja. Incluso la LSU de Ben Simmons le dio más vidilla al asunto. Le irá mejor en la NBA.

Marcus Foster – G, Junior, Creighton (23-7, 10-7 Big East)
18.8 pts, 2.8 reb, 2.3 ast, 47.7% TC, 35.5% T3, 73.3% TL

Ocupa el lugar que hubiera correspondido a su compañero Maurice Watson si no se hubiera destrozado la rodilla. Ante la baja del base de Creighton, uno de los diez mejores conjuntos del país en aquel momento, Foster ha subido sus prestaciones, permitiendo que el curso de los Bluejays no acabe en desastre total.

J.J. Frazier – G, Senior, Georgia (18-12, 9-8 SEC)
18.5 pts, 3.5 reb, 4.3 ast, 2 rob, 41.8% TC, 31.7% T3, 86.5% TL

No es un paradigma de eficiencia y sus Bulldogs necesitan una buena serie de carambolas para meterse en el March Madness, pero es un jugador demasiado talentoso y divertido como para dejarlo fuera. Merece sentarse frente a la pantalla para vez al diminuto Frazier destrozando a todo quisqui y sumando jugadas ganadoras en el ‘clutch time’.

Marcus Keene – G, Junior, Central Michigan (16-14, 6-11 MAC)
29.4 pts, 4.5 reb, 4.9 ast, 44.8% TC, 36.2% T3, 82% TL

Una de las sensaciones del año, con unas cifras anotadoras de récord, indiscutible must-see cada vez que Central Michigan aparece en la tele. Su problema: los Chippewas apestan. Por ello, le toca conformarse con este párrafo.

Jock Landale – C, Junior, Saint Mary’s (26-3, 16-2 WCC)
16.8 pts, 9.3 reb, 1.7 ast, 1.2 tap, 60.7% TC, 73% TL

Si obviamos cómo abusó de él Karnowski en su último enfrentamiento ante Gonzaga, nos queda un bonito currículum por parte del jugador franquicia de unos Gaels que han sido asiduos al Top 25 desde noviembre.

Kelan Martin – F, Junior, Butler (23-6, 12-5 Big East)
16 pts, 5.8 reb, 1.1 ast, 42.3% TC, 34.6% T3, 77% TL

En un equipo tan coral como Butler, Martin destaca lo suficiente como para ganarse una mención honorífica. Su capacidad para generar puntos por sí solo resulta indispensable para unos Bulldogs que suelen sufrir para producir en ataque.

Yante Maten – F, Junior, Georgia (18-12, 9-8 SEC)
18.7 pts, 6.9 reb, 1.6 ast, 1.5 tap, 52.6% TC, 47.5% T3, 72.2% TL

Llama la atención incluir en esta pieza a dos representantes de un equipo tan mediocre como Georgia, pero Maten ha jugado rematadamente bien, demasiado como para ser excluido. Si Frazier es el alma de los Bulldogs, el alero es un corazón que no para de bombear sangre. El resto de la plantilla… dejémoslo en carnaza.

Alec Peters – F, Senior, Valparaiso (24-7, 14-4 Horizon)
23 pts, 10.1 reb, 2.2 ast, 46.6% TC, 36.3% T3, 88.7% TL

Nunca volveremos a ver al maravilloso Peters con la camiseta de los Crusaders, ya que una lesión le ha dejado en el dique seco por lo que resta de curso. Nos contentaremos con dedicarle este breve espacio a una de las perlas más valiosas del panorama mid-major en los últimos años. Los números hablan por sí solos.

Ivan Rabb – F, Sophomore, California (19-9, 10-6 Pac-12)
14.6 pts, 10.7 reb, 1.7 ast, 1.1 tap, 51.3% TC, 64% TL

Con números sensiblemente superiores a los de su año freshman, ha logrado mantener su estatus cara al Draft pese a la espectacular hornada de recién llegados desde HS al tiempo que ha comandado a California a una buena posición para repetir presencia en el March Madness. Lo que se dice una buena temporada.

Y a continuación, en orden inverso, los veinte mejores jugadores de la temporada 2016-17 en la NCAA.

20. Semi Ojeleye – F, Junior, SMU (25-4, 15-1 American)
18.2 pts, 6.7 reb, 1.5 ast, 46.5% TC, 41.1% T3, 76.7% TL

Menuda transformación. Tras ser desahuciado de Duke, el futuro de Ojeleye no parecía demasiado prometedor, máxime al llegar a una SMU en aparente autocombustión a consecuencia de la espantá de Larry Brown. Y, sin embargo, el alero ha cogido las riendas de los Mustangs, se ha convertido en un auténtico go-to-guy y en la gran figura individual de una American Athletic Conference que necesita estrellas como el comer. SMU tiene la liga y el pase al NCAA Tournament en el bolsillo. Y todo gracias a la oportunidad concedida al chico que no quisieron en Duke.

19. Donovan Mitchell – G, Sophomore, Louisville (23-7, 11-6 ACC)
15.8 pts, 4.7 reb, 2.7 ast, 2.1 rob, 42.3% TC, 37.1% T3, 80% TL

De Louisville hay ciertas cosas que se dan por sentadas en cada offseason. Por un lado, siempre se espera de Rick Pitino que orqueste uno de los mejores sistemas defensivos del país. Por otro, suele advertirse un cierto déficit de talento que amenaza con ser un hándicap insuperable cuando los Cardinals se ven obligados a atacar demasiado en estático. Pues bien, Mitchell forma parte de la primera ecuación y, al mismo tiempo, es la solución a la segunda. Louisville sufre cuando su mejor hombre no anda entonado; afortunadamente, la circunstancia no se ha dado con demasiada asiduidad. Aunque todavía no cuenta con el cartel de estrella, Mitchell ha sido uno de los cinco jugadores más importantes del año en la potentísima ACC. No es poca cosa.

18. Melo Trimble – G, Junior, Maryland (23-7, 11-6 Big Ten)
16.9 pts, 3.5 reb, 3.7 ast, 1.1 rob, 44% TC, 33.5% T3, 80% TL

Tras una temporada increíblemente decepcionante en lo individual y en lo colectivo, Trimble ha navegado más alejado de los focos y ha recuperado parte de la magia que, en 2015, hizo de él uno de los chicos de moda de la NCAA. Con unas expectativas muy reducidas, Maryland ha completado una buena campaña y no cabe la menor duda de que, sin su base, las cosas se habrían torcido bastante más. El empeoramiento del supporting cast de los Terrapins ha obligado a Trimble a tomar una responsabilidad más directa a la que ha respondido con creces, rozando el extraordinario nivel que mostró como freshman.

17. Ethan Happ – F/C, Sophomore, Wisconsin (22-7, 11-5 Big Ten)
14.1 pts, 9 reb, 2.9 ast, 1.2 tap, 2.1 rob, 59.7% TC, 50.4% TL

El interior de Wisconsin se ha consagrado como una de las grandes figuras de una (devaluada, eso sí) Big Ten al más puro estilo ‘Badger’: haciendo poco ruido y con inmensa efectividad. El ritmo bajo de la escuadra de Greg Gard ayuda a justificar sus números, menos brillantes que los de sus compañeros de lista. Es el gran baluarte de Wisconsin a ambos lados de la cancha, un jugador sumamente fiable que ha compensado decisivamente la carencia de talento de élite en la plantilla de sus Badgers.

16. Lauri Markkanen – F/C, Freshman, Arizona (26-4, 15-2 Pac-12)
15.4 pts, 7.4 reb, 1 ast, 49% TC, 44.4% T3, 84.6% TL

La maravilla finesa quizás no se sienta el principal crack de Arizona, pero ciertamente lo es. Su versatilidad y su capacidad anotadora han elevado sobremanera el techo de los Wildcats, que optan a ser ‘cocampeones’ de la Pac-12 y son considerados por muchos un potente outsider a la corona nacional. Contar con un siete pies que mete dos triples por partido es una razón poderosa para ello. Su único pero: su influencia en defensa es inferior a la que se presume exigible a tenor de su envergadura y velocidad.

15. Monte Morris – G, Senior, Iowa State (20-9, 12-5 Big 12)
16.1 pts, 4.6 reb, 6.2 ast, 1.4 rob, 46.5% TC, 39.1% T3, 79.3% TL

El extraordinario mariscal de los Cyclones cerrará una memorable carrera universitaria por todo lo alto. En la mejor campaña de su vida, Morris lidera en anotación a una Iowa State que ha ido de menos a más y mantiene un ratio de fiabilidad absurdo: ha sumado un total de 180 asistencias con sólo 29 pérdidas. Su momento icónico: un 25-7 en The Phog que ayudó a poner fin a la racha de 51 victorias consecutivas en casa de Kansas.

14. Jawun Evans – G, Sophomore, Oklahoma State (20-10, 9-8 Big 12)
18.6 pts, 3.3 reb, 6 ast, 1.9 rob, 43.6% TC, 38.6% T3, 80.8% TL

El dilema entre Morris y Evans ha sido uno de los más complicados y divertidos de toda la lista. Tres argumentos han inclinado la balanza a favor del pupilo de Brad Underwood. Uno: Evans parece un pelín más indispensable para los Cowboys que Morris para los Cyclones. Dos: es el leit motiv de una maquinaria ofensiva divertidísima que sólo encuentra parangón en UCLA en lo que a eficiencia se refiere. Y tres: OKST ha rendido tremendamente por encima de sus expectativas, sobre todo si se tiene en cuenta que comenzó la Big 12 perdiendo seis partidos consecutivos y ahora presenta un récord positivo y unas credenciales muy positivas cara al March Madness. Impresionante temporada.

13. Josh Jackson – G/F, Freshman, Kansas (27-3, 15-2 Big 12)
16.3 pts, 7.2 reb, 3 ast, 1.1 tap, 1.7 rob, 50.4% TC, 37.3% T3, 55.9% TL

El mejor segundo espada de la nación, la navaja suiza del mejor equipo del país, un casi impepinable Top 5 del próximo Draft que ha demostrado una versatilidad, un altruismo y un instinto ganador apabullantes. Me encanta Jackson y me encanta la naturalidad con la que se ha subsumido al sistema de Bill Self en pos del éxito grupal. Aunque sería la estrella indiscutible en el 95% de universidades de la NCAA, no ha tenido ningún problema en respetar los merecidos galones de Frank Mason III. Cuesta imaginar un escenario en el que el chico no la rompa en la NBA.

12. Bonzie Colson – F, Junior, Notre Dame (23-7, 12-5 ACC)
16.9 pts, 10.6 reb, 1.7 ast, 1.5 tap, 1.1 rob, 52.4% TC, 37.8% T3, 80.4% TL

Bonzie Colson es una pasada. El barril atómico de Notre Dame es un tipo que no llega a los dos metros de alzada y promedia un doble-doble como falso pívot gracias a sus acusadas similitudes con la Wrecking Ball del videoclip de Miley Cyrus. Los Fighting Irish, como casi siempre, han rendido por encima de lo esperado, en buena medida gracias al exacerbado dinamismo de Colson, un jugador que no entiende de leyes newtonianas y se limita a arrasar con lo que encuentra a su paso cual caudillo huno. Un espectáculo, créanme.

11. Dillon Brooks – F, Junior, Oregon (26-4, 15-2 Pac-12)
15.6 pts, 2.7 reb, 2.9 ast, 1.2 rob, 51.7% TC, 42.3% T3, 70.8% TL

Resulta extraño dejar a Brooks fuera del Top 10, más que nada porque es uno de los diez mejores jugadores del país cuando está al cien por cien y porque sus Ducks estarán en más de una quiniela para alcanzar la Final Four. La realidad, no obstante, es que el alero, poco ayudado por su maltrecha salud, ofrece números sensiblemente peores que el año pasado. Al mismo tiempo, su abundante pléyade de compañeros ha demostrado que Oregon puede ser una escuadra de primera línea aun cuando su estrella no esté a tope. No se confundan: si está fino en el March Madness, será una amenaza de órdago, una de las individualidades más potentes del torneo, perfectamente capaz de ganar un partido por su propia mano. Pero hay diez jugadores que han demostrado algo más que Brooks entre noviembre y febrero. Aunque cueste admitirlo.

Mañana, en la segunda entrega, los diez mejores jugadores del año.