Y llegó la esperada final. A pesar de un juego irregular y de las críticas, España vuelve a la final de los Juegos Olímpicos 4 años después. Y el rival será el mismo: unos Estados Unidos que, salvo en un encuentro contra Lituania, han arrasado en su camino hasta el partido por el oro.
La selección española ha mostrado su mejor juego en muy pocas ocasiones durante el torneo, y, sin embargo, aun así le ha servido para llegar a la final. En la semifinal contra Rusia tuvieron que remontar una desventaja de hasta 13 puntos, pero en los momentos claves combinaron una gran defensa con un ataque muy efectivo para superar a la selección liderada por Kirilenko.
“Es algo enorme llegar dos veces consecutivas a una final olímpica” decía Pau Gasol tras el partido. “Tenemos que disfrutar y apreciar el momento, pero aún falta un partido. No podemos conformarnos simplemente con llegar a la final. Pelearemos hasta el final”.
Esta será la tercera ocasión en la que la selección de baloncesto disputa una final de los Juegos Olímpicos, tras Los Angeles 1984 y Pekin 2008, ambas platas.
Enfrente estará el rival esperado por todos: Estados Unidos.
Los estadounidenses pasaron dificultades contra la selección de Argentina durante la primera mitad, pero en la segunda no dieron opción alguna a la albiceleste. Kevin Durant, Carmelo Anthony y Kobe Bryant se mostraron intratables desde la línea de 3 puntos y la segunda unidad estadounidense demostró la gran diferencia que existe con los suplentes argentinos.
“Cualquier cosa menor que esta habría sido insatisfactoria para nosotros” aseguraba Carmelo Anthony. “Creíamos que podíamos llegar aquí y aquí estamos. Nos queda un partido”.
“Creo que está bien” dice LeBron James sobre la final contra España. “Todo el mundo decía que este es el partido que querían ver. Estamos deseando jugar. Como equipo, estamos muy contentos por estar en esta posición. Tenemos que seguir defendiendo, reboteando y pasando la bola”.
No cabe duda de que la selección entrenada por Coach K es la gran favorita, pero no son pocos quienes opinan que España tiene opciones, siempre y cuando realicen un partido casi perfecto, claro.
“Tienen que jugar un partido prácticamente perfecto, forzarles a jugar cinco contra cinco y no dejarles correr” explicaba Manu Ginobili. “Pero sí, sí, se les puede ganar. No es fácil. Las probabilidades no están a favor de España pero por supuesto, si dan su mejor juego y ellos no están muy inspirados, tienen una oportunidad”.
“Vamos a tener un desafío difícil con España porque son realmente grandes, pero ellos también tienen un gran desafío en nosotros” decía Coach K.
Y la que apunta Coach K es la clave en la que se basan las aspiraciones españolas y que se viene apuntando ya desde antes del torneo: los interiores españoles son, a priori, superiores que los estadounidenses, y pueden ponerles en serios aprietos.
Pero esto no es tan fácil. Como el resto del equipo, en general los interiores no han estado a la altura de lo necesitado en muchos de los encuentros, y necesitarán que den mucho más que lo que han dado hasta ahora.
Claro que si España debería ser superior por dentro, Estados Unidos es mucho más potente en el exterior. Calderón, Navarro, Rudy, Claver, Rodriguez y compañía deberían pasar más que apuros para frenar a los Paul, Bryant, James, Anthony, Williams, o Westbrook, quien parece ser que finalmente sí podrá jugar.
También existe la posibilidad de que, como ya hemos visto en algunas ocasiones, el ser más grandes que su rival se convierta más en una contra que en un beneficio para España. En especial, en los momentos en los que USA juega con LeBron James o Carmelo Anthony como ala pivots, jugadores físicamente capacitados para aguantar en defensa a gente como los hermanos Gasol, Ibaka o Reyes, y verdaderos quebraderos de cabeza en ataque al obligar a uno de los interiores españoles a defenderles por fuera, como vimos en el emparejamiento Pau – LeBron en el partido de preparación disputado en Barcelona.
Estados Unidos parece llegar aún más en forma que en Pekín 2008, y España ha levantado muchas más dudas que en aquella ocasión, lo que lleva a pensar que este encuentro debería decantarse de forma muy favorable hacia el bando yankee. Pero la selección española tiene muchas ganas de lograr el único torneo que les falta en su gran palmarés: una medalla de oro en los Juegos Olímpicos.
Mi pronóstico: Estados Unidos 98 – 82 España.


