Los dos mejores equipos de toda la NBA se enfrentaban en uno de los encuentros top más descafeinados que se recuerdan. Un partido marcado por las muy notables ausencias a ambos lados de la cancha.

Los texanos no ganaron para sustos en el día de ayer y si primeramente conocíamos la ausencia de Kawhi Leonard por estar bajo las normas del concussion protocol de la NBA (ampliamente explicado por nuestro compañero Pablo Lorente tiempo atrás), eran horas más tarde cuando saltaban todas las alarmas. La franquicia emitió un comunicado informando de que su otra gran estrella, LaMarcus Aldridge, será baja indefinida debido a la aparición de una arritmia de corazón de menor importancia; un problema ya conocido para el pívot de los Spurs al que le fue diagnosticado el síndrome de Wolff-Parkinson-White en su temporada rookie (2007). Leonard y Aldridge se sumaban de esta forma a las bajas, menos procupantes, de Tony ParkerDejounte Murray.

De otro lado, los Warriors arrastran como es de sobra conocido la baja por lesión de Kevin Durant, quien se ha evidenciado es pieza fundamental del nuevo sistema del equipo pese a llevar tan solo unos meses en la franquicia. Además, el técnico Steve Kerr anunció también con antelación que no contaría para este partido con sus otros cuatro principales jugadores: Stephen Curry, Klay Thompson, Draymond Green, ni Andre Iguodala. El entrenador alegó su ausencia a la necesidad de descanso de todos ellos tras el infernal gira que están atravesando los Warriors, quien han disputado encuentros en ocho ciudades diferentes en los últimos catorce días.

Con este panorama arrancó un encuentro en el que los hombres de Gregg Popovich no dieron opción alguna a su rival, intensos desde el minuto uno liderados por Patty Mills quien con 21 puntos comandó a unos Spurs que tiraron de veteranía y galones para imponerse a los descabezados Warriors. Solo un sorprendente Ian Clark, que se fue hasta los 36 puntos aportó frescura a los de Oakland, perdidos ante tantas ausencias y completamente superados por el buen hacer del gran trabajo colectivo de los Spurs.

Un partido decepcionante para el espectador pero que supone una importante victoria para San Antonio (51-14) que acecha ya el récord de los Warriors (52-14) en su lucha por el liderato del Oeste, unos mejores cruces en playoffs y sobretodo un factor cancha que puede ser determinante en el devenir de la postemporada.