El Staples Center fue testigo de otra noche aciaga para los Lakers. Una derrota esperada ante Milwaukee Bucks que supone la confirmación matemática de que los angelinos no disputarán la postemporada por cuarta temporada consecutiva, la peor racha en la historia de la franquicia que nunca antes se habían ausentado de los playoffs más de dos temporadas seguidas.

Fueron los Bucks quienes asestaron la puntilla a la temporada de los pupilos de Luke Walton y no necesitaron para ello más que el buen hacer de dos de sus principales hombres: Middleton y Antetokounmpo, con 30 y 26 puntos respectivamente, se bastaron para materializar la cómoda victoria de los visitantes. Los Lakers que arrancaron mal el encuentro tuvieron un atisbo de reacción, pero este no llegó a fructificar y los Bucks certificaron su victoria con un gran cuarto final.

Lo más significativo del encuentro sin embargo tuvo lugar en los segundos finales del tercer cuarto, cuando una falta de Malcolm Brogdon sobre Nick Young desató un enfrentamiento entre los jugadores de ambos equipos que acabó con la expulsión de tres jugadores implicados: Greg Monroe por los Bucks y Nick Young y D’Angello Russell por los locales.

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La pobre situación de los Lakers se agranda al mirar atrás y comparar el actual momento de la franquicia con otros de su historia reciente. Sin ir más lejos, actualmente se cumplen 10 años de una de las gestas protagonizadas por Kobe Bryant en Los Angeles.

Entre el 16 y el 24 de Marzo de 2007 la Mamba Negra encadenaba cuatro encuentros alcanzando los 50 puntos. Una racha memorable que acabaría tan solo un día después ante Golden State Warriors quienes “solo” permitieron a Bryant anotar 43 puntos.

Cuatro noches históricas que en conjunto suponen una de las exhibiciones en ataque más increíbles de la historia de la NBA y que nadie ha podido repetir desde entonces. Un hito personal de Bryant que agrandaba su leyenda y la de los Lakers y que todavía adquiere más valor en momentos como el actual.