Se va a cumplir el primer mes de competición y el curso universitario empieza a coger forma. La Big Ten, en su tradicional duelo con la ACC, demostró su paso de sensación a realidad, mientras Nevada dejó claro que su condición de mid-mid-mejor no está reñida con su candidatura al título. Una semana apuntalada con una nueva exhibición de Markus Howard, que está decidido a ser el mejor cañonero de la NCAA. 

La Big Ten está a la altura

Durante las primeras semanas de competición la Big Ten salió a la palestra para erigirse como la conferencia más mejorada del baloncesto universitario. Tras una campaña en tierra de nadie, la exhibición de Michigan ante Villanova, el título en Las Vegas de Michigan State o la sorpresa de Iowa en Nueva York dejaban el primer gran titular de la temporada. 

Y para medir la dimensión real de todo ello llegó el tradicional reto entre la ACC y la Big Ten. El empate a 7 avisó a los primeros y reivindicó a los segundos, aunque de no ser por Purdue, las afirmaciones serían mucho más contundentes. Tras el dominio de la ACC los dos últimos años, con un balance total de 20-8, la emoción marcó la pauta. Ocho de los catorce partidos fueron decididos por cuatro puntos o menos.

Michigan evidencia las dudas de los Tar Heels

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La élite defensiva de los Wolverines frente a la artillería de los Tar Heels. El plato fuerte del duelo de conferencias acabó en una declaración de intenciones y un mar de dudas. Michigan reivindicó su lugar entre los mejores equipos del país. Su defensa volvió a demostrar que es capaz de frenar a cualquiera, y que no sólo son un candidato a ganar la Big Ten, sino a repetir presencia en la Final Four. Dominaron de principio a fin, mostrando alternativas y solidez a partes iguales. La irrupción del freshman Ignas Brazdeikis tiene buena parte de culpa, pero también la mejoría individual de puntales como Charles Matthews, Jordan Poole o Zavier Simpson.

Frente a la firmeza, la indefinición de North Carolina. Queda mucho y el margen de mejora es amplio, pero Roy Williams aún no ha dado con la tecla. Especialmente en defensa. Todos los puntos que tienen en sus manos no son capaces de contrarrestarlos atrás. Lo dejaron ver en Las Vegas y lo acabaron confirmando ante Michigan. Unos problemas reflejados en ataque, no tanto por las armas que tienen, sino por la forma de usarlas. Nassir Little sigue con luces y sombras afincado en el banquillo, Luke Maye está cerca de su techo, Cam Johnson no encuentra la regularidad y a día de hoy, el freshman Coby White parece el jugador más singular en Chapel Hill. 

Duke retoma su dominio

Ningún partido recogía más expectación que el que enfrentaba a Hoosiers y Blue Devils. Los freshmen de uno y otro tenían la culpa. Tras la sonada derrota en Maui ante Gonzaga, Duke estaba decidida a reivindicarse y volver al centro de los focos. El resultado fue forzar hasta 20 pérdidas de Indiana y taponar 11 de sus tiros. Los de Coach K desplegaron todo su potencial físico para canalizar su rabia, frenando en seco a Romeo Langford y sacando la mejor versión de Zion Williamson. Mientras RJ Barrett encauza el rumbo, Tre Jones ha cogido las riendas.

Louisville empieza a ver la luz

Chris Mack consiguió su primera gran victoria con los Cardinals. Y de qué manera. Posiblemente ningún resultado tuvo tanta relevancia para un programa que el sorprendente triunfo de Louisville ante Michigan State. Venían de dos derrotas consecutivas en Brooklyn, pero dejando detalles de una evolución que plasmaron ante los Spartans. Ambiente de marzo, prórroga y la prueba de que los Cards están cimentando su identidad. Con el liderazgo de un imprevisible Jordan Nwora, Mack afianzó su apuesta en una rotación de hasta 10 jugadores para superar a unos Spartans lejos de su mejor versión. 

Victorias morales y equipos bajo el radar

Una derrota puede esconder destellos y varios equipos lo demostraron la semana pasada. North Carolina State es uno de ellos. El atractivo small-ball de Kevin Keatts llegó al partido de Wisconsin con un balance de 6-0 pero sin victorias de entidad. Su carta de presentación no pudo ser mejor: baloncesto rápido, valiente y una defensa capaz de forzar el peor partido de Ethan Happ esta temporada. Los Badgers acabaron dándole la vuelta, pero los Wolfpack, con Markell Johnson y CJ Bryce a la cabeza, demostraron que Keatts ha encauzado el rumbo del programa.

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Similar fue el caso de Maryland. Los Terps quieren redimirse y Virginia fue testigo. Primero desde su gen competitivo, y es que siempre que el partido amenazaba con romperse, los de Mark Turgeon encontraban argumentos. Algunos inesperados, como las buenas actuaciones de Aaron Wiggins y Eric Ayala, que respaldaban el buen hacer de Anthony Cowan y Bruno Fernando. El resultado fue una derrota, pero Maryland endosó a los Cavaliers 70 puntos. Una marca que inédita desde el histórico upset de UMBC, y que reivindica el ruido que puede hacer Maryland en la conferencia.

Pittsburgh no se quedó atrás. Para poner en valor su encuentro ante Iowa cabe recordar de dónde vienen. Los Panthers no ganaron ningún partido en la ACC el curso pasado, acumularon un balance total de 8-24 y despidieron a Kevin Stallings. Hoy, con Jeff Capel al frente, todo parece distinto. Aunque lejos de la zona noble de la conferencia, Pittsburgh ratificó su anterior triunfo ante St. Louis e hizo gala de su nueva hornada de jugadores compitiendo hasta el final. Los Hawkeyes le dieron la vuelta en la segunda mitad, pero tuvieron que esperar a dos fallos en el clutch time de su rival para certificar el triunfo.

Honor también para los Rutgers. Los Scarlet Knights protagonizaron la gran sorpresa del ACC/Big Ten Challenge con un sólido triunfo en Miami. Los chicos de Steve Pikiell dejaron a los Hurricanes en 54 puntos, cerraron su aro y se aferraron al talento de Geo Baker para confirmar su mejor victoria de la temporada, y de paso, evidenciar los problemas de una Miami que no levanta cabeza en este inicio de campaña. 

Syracuse vuelve a la carga

Las malas sensaciones en el 2K Classic necesitaban soluciones rápidas. O quizá simplemente la vuelta de Frank Howard. Con su director de juego de vuelta, los Orangemen se reencontraron con su mejor versión ofensiva, especialmente por parte de sus referencias. Oshae Brissett, Tyus Battle y Elijah Hughes se combinaron para 52 puntos y liderar un necesario triunfo ante Ohio State. 

Bajo el radar: Las mid-majors hacen ruido

Más allá de Gonzaga, que en el más estricto sentido de la palabra son una mid-major, son varias las universidades que sin estar en una conferencia archiconocida, aspiran a hacer ruido durante la campaña.

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A la cabeza de esta lista va un equipo ya asentado en la parte noble del panorama nacional, Eric Musselman ha conseguido hacer de Nevada un programa relevante y con aspiraciones no solo a llevarse la MWC, sino el campeonato nacional. En lo que va de temporada, el Wolfpack atesora ya un récord de 8-0 (igualando la marca con la comenzó la pasada campaña) y pese a que su calendario no ha sido demasiado fuerte, victorias ante BYU, Loyola Chicago y más recientemente USC, han servido como termómetro para demostrar que el equipo sigue por los mismos derroteros que la pasada temporada. Jordan Caroline y los gemelos Martin conforman un trío estelar y jugadores como Jazz Johnson y el transfer de Omaha Tre’Shawn Thurman aportan variedad a un pedazo de conjunto.

Más allá de Nevada podemos encontrarnos a una UNC Greensboro con Francis Alonso que va 7-2 y sus derrotas solamente han sido frente a LSU (a quienes plantaron mucha cara) y Kentucky, partidos totalmente perdibles para cualquier equipo del país y que intentarán repetir su participación en el Madness. En un segundo plano, os dejamos varios nombres apuntados para dedicarles tiempo: Buffalo (una de las revelaciones de la campaña), Marshall, Western Kentucky y la histórica Furman.

FURMAN PALADINS: Por primera vez en su historia están en el Top 25. Los Paladins son uno de los 11 equipos que se mantienen invictos en el baloncesto universitario, y junto a Buffalo (Nevada y Gonzaga aparte), reivindican el buen arranque de las mid-majors este curso. Con Jordan Lyons a la cabeza, Furman se erige como el gran rival de la UNC Greensboro de Francis Alonso esta temporada en la SoCon.

OREGON DUCKS: No todo van a ser highlights de Bol Bol. Tras las sensaciones dispares que dejaron en el 2K Classic, los Ducks no han terminado de encauzar el rumbo. El upset ante Texas Southern y la derrota en Houston vislumbró los problemas de una Oregon con grietas en ambos lados de la pista. Pocos argumentos más allá de Bol Bol y Payton Pritchard. 

Markus Howard (Marquette): El pequeño cañonero de Marquette tuvo una cita con la historia en el upset de su equipo ante la número 12 del país, Kansas State. Sus 45 puntos fueron impresionantes, pero aún más haberlos conseguido con 17 lanzamientos. Su 19/21 en tiros libres fue récord de la universidad.

Jordan Lyons (Furman): Los Paladins están de dulce y su estrella no es para menos. Su equipo sigue imbatido y es gracias en parte a sus buenas actuaciones como los 29 puntos de esta semana ante Western Carolina o los 18 ante UNC Asheville. Merecido top 25.

Ignas Brazdeikis (Michigan): Parece que con la victoria ante Purdue, Michigan ya es un serio candidato a nivel nacional. El canadiense es el máximo anotador de los Wolverines en lo que va de temporada, quizá no sea el jugador más espectacular de la competición  pero está claro que es una navaja suiza y uno de los aleros más intrigantes de la nación.

Ethan Happ (Wisconsin): Quizá no haya sido su mejor semana en cuanto a lo individual se refiere, pero el pívot sigue siendo el motor de unos Badgers que tras caer ante Virginia solo conocen la derrota. Parece que Wisconsin va enserio y Happ sigue opositando para mejor jugador de la nación.

LaGerald Vick (Kansas): Posiblemente sea la mejor racha de partidos que Vick lleva desde su llegada a los Jayhawks. Su 7-11 en triples ante Stanford fortalecen lo bien que está tirando desde la larga distancia en esta 18-19, siendo el catalizador de Kansas y uno de los mejores tiradores de la nación.

Los españoles siguen dando buenas noticias desde el otro lado del charco. Desde la regularidad a las mejores actuaciones en lo que llevamos de temporada. Ambas cosas las cumple Rubén Guerrero, que se ha consolidado como la referencia interior de una Samford dispuesta a dar guerra en la Southern. El pívot marbellí rozó la gesta ante Belmont, una de las mejores mid-majors del país, llegando a forzar la prórroga con 20 puntos, 12 rebotes y 4 tapones.

En Samford ya lo apodan “El Gigante”.

De gestas hay que hablar también con Francis Alonso. Los Spartans no fueron de visita al imponente Rupp Arena. Pese a la derrota, UNC Greensboro dio una imagen muy digna, sobre todo en la primera parte, gracias a un Francis intratable desde el perímetro. Sus 22 puntos, con 5/7 en triples, permitieron a UNC Greensboro competir hasta el final ante una Kentucky que acabó despegándose a la salida de los vestuarios.

No se queda lejos Iván Aurrecoechea. El madrileño ha conseguido hacerse un hueco en el quinteto titular de New Mexico State, y ante la oportunidad ha cumplido con creces. Prueba de ello fueron los 15 puntos y 6 rebotes en el triunfo de los Aggies ante UTEP, números que refrendaban los 12 puntos y 7 rebotes frente a la débil Eastern New Mexico. 

Robinson Idehen también firmó su mejor partido del curso. Sus 10 puntos y 4 rebotes en 13 minutos impulsaron a Santa Barbara a imponerse a Sacramento State para confirmar el buen inicio de los Gauchos. Irrupción similar, aunque con derrota, la de Javier Langarica, que registró 7 puntos y 5 rebotes en la abultada derrota de George Washington ante Princeton. Las buenas sensaciones de la semana se apuntalan con Jon Ander Cuadra, que aprovechó su oportunidad para sumar 7 puntos en el triunfo de Campbell frente a Trinity Baptist.