Sin sorpresas en el devenir de este galardón individual, donde el base de Cleveland Cavaliers Kyrie Irving se ha alzado con el trofeo al Rookie del Año de la NBA. Se convierte así en el segundo jugador en la historia de los Cavaliers en conseguir dicho galardón, después de que en 2003 lo consiguiese LeBron James.
Irving ha hecho olvidar las dudas que llegaban desde su etapa universitaria, donde en su única temporada en Duke Blue Devils una lesión en un pie le obligó a estar gran parte de la temporada en el dique seco, participando únicamente en 11 encuentros oficiales con la universidad de Durham. Pese a ello, su potencial y sus grandes cualidades para esta competición no le hizo bajarse del primer peldaño del pasado draft de rookies, refrendándolo en esta primera temporada como profesional liderando prácticamente él solo a una franquicia en reconstrucción como Cleveland Cavaliers.
En el resto de las votaciones, destacar la segunda posición de Ricky Rubio, pese a su lesión, y la tercera posición del ala-pívot de Denver Nuggets Kenneth Faried. Las cinco primeras posiciones las completan el alero de San Antonio Spurs Kawhi Leonard y el base de New York Knicks Iman Shumpert.
Su gran rival a batir en estas votaciones podría haber sido el base español Ricky Rubio, pero una inoportuna lesión de rodilla el pasado mes de marzo al final de un encuentro de temporada regular ante L.A. Lakers le obligó a pasar por quirófano y a despedirse de lo que le restaba de temporada con los Minnesota Timberwolves. Pese a ello, el joven de El Masnou ha dado buenas sensaciones en su primera temporada en la NBA, siendo uno de los responsables del lavado de cara sufrido por los Timberwolves este año.
Los promedios de Kyrie Irving esta temporada con la franquicia de Ohio han sido de 18.5 puntos, 3.7 rebotes y 5.4 asistencias de media en 51 partidos oficiales.


