Todo lo que podía pasar ha pasado. La locura ha alcanzado su punto álgido en forma de upsets y finales de infarto. La ACC ha liderado el caos, la Big East le ha seguido de cerca y la SEC ha puesto de su parte. Incluso Kansas, la gran vencedora de la semana, lo sufrió en sus carnes. Sin embargo, lo arreglaron en Lexington con un triunfo que marca un antes y un después en el curso universitario.

Los Jayhawks vence en el duelo de titanes

Cuando comenzaba la temporada 16-17 en la NCAA, todos aquellos que somos fans aciagos de la competición teníamos un día marcado en el calendario, el 28 de Enero.

El Rupp Arena de Lexington albergaba la visita de los chicos de Bill Self, en uno de los duelos más anticipados del año. Kentucky arrancó haciendo valer su condición de local de mano de un De’Aaron Fox que dejaba atrás sus problemas físicos y como un cohete era ejecutor de unas transiciones rápidas que conseguían hacer que Kansas estuviera contra las cuerdas en los primeros 20 minutos. Una tarea que bien culminaba Malik Monk y sus ya habituales explosiones anotadoras. Sin embargo, los Jayhawks decidieron cambiar las tornas con una defensa en zona. Los de Calipari se bloquearon y llegaron las pérdidas. En un pestañeo, los visitantes demostraban estar con vida.

La segunda parte fue un combate en el que ambos púgiles sacaron sus mejores armas y sobretodo fue el escenario ideal para que Josh Jackson saltase a los focos y sacara a relucir todo su arsenal ofensivo, cuajando uno de los mejores partidos que ha realizado un freshman en Kansas desde posiblemente, Andrew Wiggins, con el que el propio Josh Jackson comparte grandes similitudes. Kentucky pagaba las novatadas y el rival no las desaprovechaba. Una batalla por los detalles.

Al final, la explosión de Jackson y el liderazgo de Frank Mason, que una vez más superaba la veintena de puntos, fue la clave para que Kansas saliera airoso de su duelo ante los Wildcats y recuperase la dinámica ganadora tras el upset sufrido ante West Virginia.

Georgia Tech lidera la locura

El pasado mes de abril, Memphis le pagó 1.5 millones de dólares a John Pastner para que dejase el programa. Hoy está en las quinielas por el entrenador del año en la ACC tras convertir a Georgia Tech en una de las sensaciones de la temporada. Su victoria ante North Carolina a finales de año parecía anecdótica, hasta esta semana.

Los Seminoles no los vieron venir. Para cuando quisieron darse cuenta, el marcador reflejaba un 11-31, y para cuando quisieron meterse en el partido, estaban 30 abajo y al límite del descanso. Josh Okogie (35 puntos) parecía un bulldozer, y la defensa de los Yellow Jackets, un muro infranqueable. En la segunda parte, Florida State puso el orgullo, pero las diferencias eran insalvables. Ben Lammers impuso su ley en la zona mientras sus compañeros dilapidaban cualquier intento de remontada. Más que la victoria, era la forma de alcanzarla.

Ante Notre Dame tampoco dejaron indiferente a nadie. Los Fighting Irish ofrecieron más resistencia, pero la sensación de solidez de los de Atlanta era la misma. Muy físicos, disciplinados atrás y esta vez, aferrados a la inesperada irrupción de Tadric Jackson desde el banco. VJ Beachem rompía la monotonía del duelo defensivo, pero el respeto mutuo y el desgaste propiciaron el thriller. Ni Beachem ni Matt Farrell atinaron y el rival convirtió el error en oportunidad. Un rebote largo acabó en contraataque, y de la mano de Josh Okogie, Georgia Tech culminó el upset sobre la bocina.


Miami también dejó su impronta. En una temporada marcada por el vacío de sus bajas, los Hurricanes necesitaban escapar de la indiferencia. North Carolina pagaría sus ambiciones, especialmente las de un Bruce Brown que sigue su línea ascendente hacia la élite de los freshman. Su despliegue fue extraordinario, tanto como la energía que transmitieron desde el inicio. Los de Larrañaga hicieron valor de su nombre y empezaron igualando la batalla en la zona. Hicieron del rebote su bastión para aumentar el ritmo, pero la clave residió atrás. Con Joel Berry desactivado, todo fue más sencillo. Fue un Justin Jackson contra el mundo que acabó con sorpresa local y llamada de atención visitante.

La ACC se guardaba otro as bajo la manga  con otro equipo en tierra de nadie. Aunque aún inconsistentes, Syracuse dio una alegría al Carrier Dome derrotando a una Florida State desconocida respecto a las últimas semanas. La zona se le atragantó a los Seminoles en la primera parte, y tanto Andrew White II como John Gillon pusieron el resto en ataque para lograr desatar el éxtasis en una afición tan necesitada que acabó por invadir la pista. Por suerte para Duke, Luke Kennard les salvó ante Wake Forest.

De los contrastes se encargó Villanova. Marquette exhibió las vergüenzas de unos Wildcats que llegaron a ir 17 arriba en un partido que cambió por completo tras el descanso. La valentía de los Golden Eagles marcó el camino, la defensa puso la primera piedra y Katin Reindhart culminó la hazaña. Los de Jay Wright desaparecieron en combate, especialmente bajo aros. Las alternativas tampoco llegaron desde el banquillo. Todo lo contrario que un rival que conseguian el segundo triunfo de su historia ante un numero 1.

Empezaban a surgir las primeras dudas en torno al vigente campeón. Que si la dependencia del triple, que si la falta de centímetros, que si la limitada rotación. Factores ciertos en su justa medida, y que parecían reaparecer unos días después frente a Virginia. Como casi todos, Villanova cayó en las redes defensivas de los Cavaliers. Ritmo lento, exigencia física y encuentro trabado. Marial Shayok ponía la versatilidad y Ty Jerome el factor X. Sin embargo, tras pasar todo el envite a remolque, bastó que Kris Jenkins rompiera su mala racha para que sus compañeros empezaran a creer. La experiencia salió a relucir con el oficio y la escalada comenzó a ser realidad. Josh Hart no tenía la inspiración de costumbre, pero como de costumbre, el peligro de los Wildcats se acentuaba conforme se acercaba el final. Frialdad, acciones decisivas atrás y oportunidad para volver a hacer de las suyas. Falló Hart, pero apareció Donte DiVincenzo con un palmeo salvador. Era su primera canasta del partido. El idilio con el clutch time aparecía de nuevo.

Ni siquiera llegados a este punto íbamos a encontrar respiro. La PAC-12 tuvo su dosis de anarquía con el fin de la racha de Oregon a manos de Colorado. UCLA puso de su parte cayendo ante una USC que hace aumentar las dudas sobre su eterno rival. Butler no pudo en su casa contra Georgetown y Purdue sucumbió a un nuevo upset de Nebraska para apuntalar una semana  en la que ocho de los once mejores equipos del país han caído. Nadie está a salvo.

¿Es hora de contar con Cincinnati?

La AAC pasa muchas veces por debajo de todos nuestros radares por la poca competitividad que muestran algunos de los equipos que la componen, sin embargo, Cincy sigue dando un puñetazo en la mesa y dejando claro, que los de Cronin van en serio.La única pega que se le ponía a los Bearcats las pasadas campañas era que no mostraban un juego vistoso y ofensivo, algo que esta cambiando radicalmente esta campaña.

Su victoria ante Xavier es el mayor factor de este cambio, fueron 86 puntos los que anotaron los Bearcats, que sobrevivieron al asalto de Trevon Bluiett y sus 40 puntos, sin embargo, los 50 puntos anotados en la segunda parte son todo un hito. Además, fue seguido de una auténtica exhibición ante USF con 94 puntos. La llegada de Kyle Washington y Jarron Cumberland han dado un cambio brutal al equipo de Ohio, que ve como todas sus piezas ya no trabajan solo en defensa, sino que están muy comprometidos en el lado ofensivo de la cancha, quizá sea hora de que les contemos para hacer cosas grandes esta temporada.

MARYLAND: Sí, tal vez les falte esa victoria que les consagre en la élite, pero sin tantas expectativas a su alrededor, los Terrapins vuelven a ser competitivos. A falta de hype, Melo Trimble se ha convertido en un líder y ha encontrado en el freshman Justin Jackson el mejor socio posible. Mark Turgeon (por fin) parece haber dado con la tecla, la defensa funciona y sobre todo, se han especializado en finales apretados. Guste más o menos, son líderes de la Big Ten.

UCLA y KENTUCKY: Los dos equipos más divertidos del país están acusando la inexperiencia de su núcleo duro. USC expuso las preocupantes defensivas de los Bruins, mientras que tanto Tennessee como Kansas aprovecharon la irregularidad de los Wildcats. Alford y Calipari tiene tanto potencial como trabajo entre manos. Semanas clave para recuperar sensaciones.

  • Donovan Mitchell (Louisville): El base-escolta de Louisville está viviendo su mejor semana en cuanto a anotación, gracias en parte a la exhibición ofensiva que han dado los Cardinals en los dos últimos encuentros ante Pitt y NCST, donde ha llegado a los 28 y 29 puntos respectivamente, siendo el brazo ejecutor de los de Pitino.
  • Trevon Bluiett (Xavier): Posiblemente uno de los mejores tiradores de toda la nación ha vivido una de las mejores semanas de toda la competición, primero fue el Career-High ante Cincy con 40 puntos (9-11 en triples) y un gran partido ante St John’s con un 21+10 siendo tremendamente eficiente (7-12 en TC).
  • Jacob Evans (Cincinnati): Una vez más dejamos un sitio a los Bearcats y a uno de sus mejores jugadores ofensivamente. Evans está siendo el ejecutor del equipo y logrando grandes actuaciones sobre todo ante Xavier, donde su papel fue vital.
  • Miles Bridges (Michigan State): La poca luz que hay en el roster de MSU, que ganó ante Michigan para romper una racha de 3 derrotas consecutivas, actuaciones brutales ante Michigan y Purdue, cada vez le acercan más a la lotería. Potencia, versatilidad, y poco a poco, consistencia y madurez. Bajo la tutela de Izzo, cada día es mejor jugador.
  • Sebas Saiz (Ole Miss): El español sigue siendo la mayor figura de los Rebels y una máquina de doble-dobles. Dos derrotas ajustadas ante Aggies y Baylor manchan la semana del español, que aún así se dejó la piel en cancha y volvió a ser, un día más el mejor de su equipo.

Hay que empezar a tratar a Sebas Sáiz como una estrella universitaria. Porque lo es, y así lo demuestra partido tras partido. Su único obstáculo es el colectivo, y es que Ole Miss no termina de arrancar en una conferencia de capa caída. Los Rebels se quedaron con la miel en los labios ante Texas A&M y Baylor, pero el madrileño dejó actuaciones sobresalientes ante dos de los juegos interiores más duros de la NCAA; 19 puntos y 7 rebotes contra los primeros y 20 puntos y 10 rebotes contra los segundos. ‘Mr. Doble-Doble’, como ya le llaman en Oxford, es el mejor jugador de la SEC en ese apartado, y el quinto en toda la NCAA.

Jorge Bilbao sigue viviendo el momento más dulce de su carrera colegial. Los Mavericks continúan su racha victoriosa y con ella, la mejor versión del interior vasco. 8 puntos y 11 rebotes ante Appalachian State y 9 puntos y 8 rebotes ante UL Lafayette lo acreditan. La versatilidad de siempre, pero con más peso anotador y aún más productividad en el rebote. Aunque no ha sido la mejor semana para Francis Alonso, Jaume Sorolla mantiene su línea ascendente con 8 puntos y 3 rebotes ante Northern Kentucky, y lo mejor de todo, encadenando ya tres encuentros seguidos con más de 20 minutos en pista.

El que no puede decir lo mismo es Rubén Guerrero, víctima también de la incertidumbre que rodea a South Florida. Mientras Eric Vila intenta ganarse un hueco en la rotación de los Aggies, Ramón Vila sigue sumando con Arizona State. El de Castellar del Vallés firmó 5 puntos y 5 rebotes en la victoria ante Washington y 4 puntos y 3 rebotes en la derrota frente a Washington State.

  • Hay que hablar más de Kobi Simmons (y de Arizona).