Cuando la temporada parecía lista para consolidar sus primeras conclusiones el baloncesto universitario ha vuelto a hacer de las suyas. Los upsets vuelven a ser rutina y no han hecho prisioneros. Duke se descuelga de la perfección, Minnesota de las buenas sensaciones y Florida o Kansas de la solidez inicial. Cumplido el mes de competición, el club de los invictos es cada vez más selecto.

“Bowman College” da el campanazo y tumba a Duke

Parecían invencibles, jugaban a medio gas, ganaban sin lucirse demasiado en los encuentros duros, pero finalmente la ACC comenzó y en Boston decidieron que era suficiente. Desde un principio la premisa de los Eagles fue clara, contraatacar la diferencia de altura con un ritmo frenético de juego, sin dejar descanso a Duke y ametrallándoles desde la línea de 3 como si no hubiese mañana.

Fue de nuevo la figura de un Ky Bowman inconmensurable quién se encargó de dinamitar el partido rozando el triple-doble y posiblemente aumentando su candidatura de ser uno de los jugadores más infravalorados de toda la conferencia. Bowman fue una pesadilla para todo el equipo de Duke y su buen hacer permitió que tanto Jordan Chatman (22 pts- 5/9 T3) y Jerome Robinson (24 pts 5/5 T3) pudieran tirar liberados y hacer ver su condición de tiradores. Por parte de Duke, un partido gris de Marvin Bagley quién pese a acabar con números bastante buenos(15+12),  no terminó de explotar toda aquella ventaja que poseía ante Steffon Mitchell y Nik Popovic. Tuvo que ser Gary Trent el encargado de poner chispa al ataque de los Blue Devils y una vez más se alzó como el secreto mejor guardado de Coach K, derrota de Duke, upset y a dar la vuelta en la próxima semana.

Luces y sombras en Florida

Tan pronto reafirmaron su alternativa en la SEC como despertaron las dudas. Mike White aún no ha culminado su obra en Gainesville y esta pasada semana ha podido conocer las razones.

 

Todo el buen trabajo demostrado ante Duke fue expuesto por una Florida State que amenaza con ser una realidad. Los Gators han abandonado su apuesta defensiva en beneficio de un ataque dinámico y plural. Sin embargo, los Seminoles dejaron entrever las grietas. Sobre todo en el tiro exterior. Florida acusó primero la falta de acierto y después la falta de alternativas atrás. Especialmente ante Terrance Mann. El alero de tercer año ha pasado de escudero a líder con la versatilidad como culpable. Una irrupción incontestable que refleja cómo los Noles, tras las salidas de Rathan Mayes o Jonathan Isaac, han cambiado el talento individual por la pluralidad para ser uno de las mejores ofensivas del país (y rozar los noventa puntos por noche).

Kevarrius Hayes

Sensaciones muy dispares de una Florida que además de caer en su feudo presenciaba su inconsistencia. Las alarmas sonarían poco después. Loyola Chicago parecía un rival para desquitarse y acabó siendo un motivo para preocuparse. Los de Gainesville no se presentaron al partido en ataque y en ningún momento se demostraron superiores a los Ramblers. Y lo que es peor, otra vez en casa. No hubo jugador de los Gators capaz de superar la decena de puntos. White quiso probar con Koulechov y KeVaughn Allen saliendo desde el banquillo y el resultado no pudo ser peor. El desacierto exterior hizo el resto para consumar el segundo upset consecutivo.

En este escenario  si hay que elegir un rival para redimirse seguramente nadie elija a Cincinnati, pero el destino es caprichoso. Aunque un duelo entre Bearcats y Gators nunca es bonito para el aficionado, es un despliegue de matices digno de estudio. Empezando por la exigencia física. Un combate en el barro, de detalles y parciales donde Egor Koulechov daba el primer golpe. Los de Mick Cronin se aferraban al rebote y las acometidas de Cane Broome para mantener la igualdad como constante. Cincinnati ponía argumentos pero se ahogaba en las pérdidas, determinantes en un partido donde cada canasta valía su peso en oro.

Las imprecisiones tenían tanto peso como las defensas, y con el final acechando el contexto pedía héroes.  Ahí apareció Chris Chiozza. El base exhibió galones, cogió las riendas y desplegó brillantez cuando el resto quería limitarse a minimizar errores. El senior anotó los seis últimos puntos de su equipo y culminó un ejercicio de supervivencia  que no esconde las dudas pero sí ayuda a tomar un respiro. La SEC continúa abarrotada de interrogantes.

Los Gophers caen en picado

Mala semana para Richard Pitino y sus chicos que no acaban de dar con la tecla para hacer un juego regular y poder rendir al nivel que todos esperan de ellos. Dos upsets han sido los que han sufrido esta semana, primero ante Nebraska y después ante un Arkansas que les aplastó de principio a fin, aunque todo sea dicho, lejos de Minneápolis.

Minnesota guard Nate Mason, right, and Arkansas guard Anton Beard, left, fall to the ground as they go after a loose ball in the second half of an NCAA college basketball game Saturday, Dec. 9, 2017 in Fayetteville, Ark. (AP Photo/Michael Woods)

La derrota ante los Cornhuskers supone también la primera en la conferencia y se puede achacar al mal partido que Jordan Murphy protagonizó ese día, los Gophers se vieron superados en rebote de manera constante y no tuvieron respuesta ninguna ante un Glynn Watson que torturó a los visitantes y agravó el problema que tienen en el puesto de PG ya que ni Washington ni McBrayer parecen acoplarse con creces a lo que quiere Richard Pitino.

El partido ante Arkansas fue otra historia y los locales no dieron ni un mínimo de respiro a su rival, anulando primero a un Reggie Lynch que salió pronto del partido por 5 faltas y pese a que el trío Murphy-Coffey-Mason funcionó de manera notable, se vieron muy tocados por la falta de apoyo de su equipo y solo pudieron comprobar como un espléndido Jaylen Barford y el freshman Gafford les cosían a base de puntos y acababan por poner la cruz en una semana negra para los Gophers.

El club de los invictos

351 equipos componen la Division 1 de la NCAA y apenas cumplido el mes de competición solo son siete las universidades que no conocen la derrota. Repasemos las andaduras de todos ellos:

  • TCU (10-0): Si a los Horned Frogs les faltaban victorias de prestigio lo han arreglado la última semana. SMU y Nevada fueron víctimas de uno de los ataques más corales de la NCAA. Jamie Dixon ha construido un equipo capaz de mover el balón con fluidez, jugar en ritmos altos y tener más de cinco jugadores con más de diez puntos por noche. Kenrich Williams está cuajando un arranque espectacular.

 

  • Villanova (10-0): La falta de rivales de nivel pide paciencia para sacar conclusiones pero lo cierto es que la temporada de los Wildcats está siendo una exhibición de solvencia. Lo demostraron ante Gonzaga. En el test más serio de este inicio los de Jay Wright volvieron a desplegar un equilibrio envidiable. Jalen Brunson es un firme candidato a All American, Mikal Bridges a sensación del año y Omari Spellman empieza a asomar la cabeza.

@SunDevilHoops Improves to 9-0 with Win at No. 2 Kansas

  • Arizona State (9-0): Los Sun Devils son una realidad. Avisaron ganando a Xavier y ahora lo demuestran sorprendiendo a Kansas en el Allen Fieldhouse. Dos victorias que les erigen como la gran sensación del inicio de temporada y a su perímetro como uno de los más temibles de todo el país. Tra Holder y Shannon Evans son un quebradero de cabeza.

 

  • Florida State (8-0): Los Seminoles quieren dar guerra y los Gators dieron buena cuenta de ello. Sin grandes nombres, Leonard Hamilton ha construido un equipo divertido y con alternativas. A falta de la esperada explosión del freshman MJ Walker, Terrance Mann, Phil Cofer, CJ Walker y Braian Angola se han erigido como referencias de un conjunto con mucho que ganar y poco que perder en la ACC.

 

  • Miami (8-0): Los Hurricanes están cumpliendo las expectativas. Sin brillo pero con una de las mejores defensas del país (han encajado más de 60 puntos en solo dos ocasiones), Miami ha pasado con nota la primera parte del curso. Su victoria ante Minnesota sigue siendo el logro más notable.

 

  • Georgetown (7-0): Tan real es la imbatibilidad de los Hoyas como que se han enfrentado posiblemente al calendario non conference más sencillo de todas las high majors. Sin embargo, Pat Ewing ha demostrado tener el timón de un programa en reconstrucción que progresa adecuadamente. El eje de todo, Jesse Govan, un interior que está justificando las expectativas de su año freshman.

 

  • Mississippi State (7-0): Parecido es el caso de los Bulldogs. Aunque lejos de cualquier periodo de transición, Mississippi State sigue superando sus trámites en un calendario sin demasiadas complicaciones. La pluralidad ofensiva y la progresión de Tyson Carter son sus mayores argumentos para el optimismo.

ARIZONA STATE: Es difícil no ser redundante pero los Sun Devils se han ganado esta semana todos los elogios posibles. Bobby Hurley es el arquitecto de uno de los ataques más vertiginosos del baloncesto universitario, pero también de un gen competitivo que deslumbra en las grandes citas. Xavier y Kansas han sido los mayores testigos de un equipo que cree en la propuesta de su entrenador y compite como tal. coloquen arriba.

 

KANSAS JAYHAWKS: Si la semana pasada le tocó a Arizona esta vez es turno de los Jayhawks. Es la primera vez que Kansas pierde partidos consecutivos desde que está Bill Self al mando, y en realidad, la primera vez que ocurre en la universidad desde que Roy Williams estuviese en el banquillo de Lawrence.  Washington y Arizona State fueron los verdugos. Los dos programas del Oeste evidenciaron la falta de equilibrio, la inconsistencia del juego exterior y el impacto de la ausencia de Billy Preston. Tienen mucho trabajo por delante.

Ky Bowman (Boston College): El pequeño base sigue demostrando que en los Eagles se juega a baloncesto y que él es una de las estrellas de la ACC. Dos victorias esta semana ante Hartford y Duke rozando el triple-doble ante los últimos y haciendo un más que solvente en su primera contienda de la semana, Bowman nos obliga a poner un ojo en Boston College por lo menos para ver como su ritmo frenético y su juego alegre le hacen subir escalones de cara al draft.

Arizona Battles Past Alabama 88-82

DeAndre Ayton (Arizona): Conforme la temporada avanza, los pasos de gigante que Ayton va dando hacia el profesionalismo parecen no tener final. Pese a medirse a Robert Williams en una batalla de titanes, Ayton salió bien parado del duelo, cosechando un doble-doble contra uno de los mejores pívots que la NCAA le puede ofrecer. Más tarde y contra Alabama, el bahameño campó a sus anchas por la zona y nos mostró esa imagen de ser un hombre jugando contra niños logrando números escandalosos para un freshman (29+18) y dejando claro que es de los pocos talentos capaces de pelearle el número 1 del draft a Marvin Bagley.

Tra Holder y Shannon Evans (Arizona State): Cada día que pasa podemos empezar a olvidar a los Sun Devils como una alternativa y empezar a concebirlos como una auténtica realidad. El asalto al TOP 5 de los de Hurley viene marcado por el buen hacer de sus dos estrellas, Holder ha asumido los mandos en su año senior y está mostrándose imparable, 29+7 para tumbar a Kansas tan solo un par de semanas después de endosarle 40 a Xavier, recuerden su nombre. El otro senior de los Devils, Evans, es la segunda espada de los de Arizona St y el complemento perfecto para Holder, acompañándole en anotación cuando el base lo necesita y dando un paso adelante para cubrir cualquiera de las necesidades de su conjunto, vital su aportación contra Kansas pero más vital incluso contra St John’s donde consiguió que su equipo se sobrepusiese al mal partido de Holder para seguir imbatidos.

Los españoles han superado con nota el frenesí de la última semana, y además, con nuevos protagonistas. Esta vez los focos recaen sobre Joshua Tomaic, cuya paciencia en Maryland por fin ha tenido sus frutos. Mark Turgeon le dio una oportunidad en el triunfo ante Gardner Weebb y éste no la desaprovechó. El interior canario acabó con 9 puntos y 6 rebotes en 16 minutos, casi tantos como los que había tenido hasta el momento en lo que llevamos de curso (17). Una prueba más de que cuando su entrenador lo precise él estará preparado.

Francis Alonso se alejó esta vez de los números extraterrestres, pero no de su rol de referencia en UNC Greensboro. Los Spartans solventaron fácilmente su partido ante Elon y el malagueño sacó a relucir su versión más distribuidora con 8 puntos y 7 asistencias. Los resultados no acompañaron a Jaume Sorolla. Los Crusaders pusieron fin a su imbatibilidad con derrotas consecutivas frente a Ball State y Purdue, partido en el que el de Tortosa registró 4 puntos y 10 rebotes.

El resto de noticias positivas llegan desde Hartford y George Washington. Por un lado, Andrew Ramírez parece más cerca de recuperar las buenas sensaciones con las que terminó la pasada campaña con los Hawks. Aunque sus minutos siguen lejos de los de su primera temporada, el madrileño cuajo una solvente actuación con 4 puntos en el triunfo ante Quinnipac. Instantes que también exprimió Javier Langarica. Aunque los Colonials cayeron derrotados ante Penn State, el freshman bilbaíno sumó 2 puntos y 2 rebotes en apenas 4 minutos.

  • Mo Bamba (Texas) demostrando por qué es uno de los freshman más intrigantes del país:

  • Tayler Persons culminó el increíble upset de Ball State ante Notre Dame:

 

  • Mikal Bridges (Villanova) volando por encima de Gonzaga:

  • Moritz Wagner (Michigan) enseñándole su repertorio a UCLA:

 

  • Matt Mobley (St. Bonaventure) le firmó este póster a su rival:

 

  • Kenny Wooten (Oregon) ya es un habitual de esta sección: