El traslado de los Nets a Brooklyn supone algo más que la llegada de una nueva franquicia al estado de Nueva York porque no solo representa un equipo, para mucha gente de “La Gran Manzana” significa la llegada de una franquicia procedente de un estado con el que mantienen una rivalidad histórica en aspectos que van mas allá de lo deportivo.
¿Cómo recibirá Brooklyn al equipo con el que han mantenido tantas disputas en los últimos años? ¿Seguirá yendo la gente al Madison defendiendo los colores de los Knicks, o se quedarán con Deron y compañía al otro lado del puente? Y lo más importante, ¿tienen opciones los Nets de convertirse en el equipo más importante del estado de Nueva York?
La parte de los aficionados es incierta, si bien contarán con un respaldo promovido por la limpieza de imagen que Jay-Z entre otros se han esforzado por dar al equipo, eliminando cualquier vestigio que uniera a los Nets con su pasado en Jersey.
Sin embargo, resulta interesante ver el estado en el que se encuentran las plantillas de los Knicks y los propios Nets, y las aspiraciones que pueden tener ambos de cara a la temporada que comienza en poco más de un mes.
Los Knickerbockers han conservado a su Big-Three del año pasado, con Carmelo Anthony reforzado tras unos magníficos Juegos Olímpicos y con una pareja interior a priori solvente formada por Chandler y Stoudemire, aunque el rendimiento de este último es, como ya ha pasado otras temporadas, una incógnita. Más allá de estos jugadores en la plantilla llama la atención la llegada de tres bases de una atacada, sustituyendo al mediático (y sobrevalorado) Jeremy Lin y a los agentes libres Baron Davis y Mike Bibby han llegado Jason Kidd, Raymond Felton y el ex-ACB Pablo Prigioni, tres “guards” bastante similares en cuanto a que vienen a aportar experiencia y a adoptar un rol secundario, veremos si Kidd lo acepta mucho tiempo para ceder el protagonismo al dúo Melo-Stat.
Por lo demás, sin demasiadas variaciones salvo la salida de Landry Fields rumbo a Canadá que ha sido cubierta por Ronnie Brewer y la llegada de Marcus Camby para ayudar al juego interior desde el banco. Un equipo parecido al del año pasado que sigue dependiendo del talento de Carmelo.





septiembre 17th, 2012 at 13:48
Muy buen artículo