“Every one of us in this country is based on you’ve gotta take care of yourself. And then when you make it, you make sure that you’re helping [others]. And along the way you bring other people with you. And that’s what we’re trying to do, just give these guys the best opportunity. We’re not trying to say this university or this state will take care of you the rest of your life. There’s no socialism here. This stuff is, ‘You’ve gotta go do it and we’re gonna help you do it.’ Some [recruits] like that. Some don’t like it.”

 

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Zion Williamson anunciando su compromiso con Duke. Vía SportsByFry.com

Con estas palabras sorprendía a todos el conocidísimo entrenador de los Kentucky Wildcats, John Calipari, tras conocer que ”Coach K” le birlaba a otro de los grandes jugadores de la Class 2018. El nuevo llamado a vestir la demarcación de ser ”el próximo LeBron James”, un jugador que todos habremos podido conocer gracias a las bestialidades que realiza en una cancha de baloncesto y con las que te cruzas con cierta facilidad en Youtube, Zion Williamson. Más allá de la pérdida de Williamson el cual representase quizá la opción más difícil de conseguir para Calipari ya que desde un primer momento el joven alero siempre ha dejado ver su cariño por su estado de Carolina o por quedarse cerca, reflejado en que tanto Clemson como los Gamecocks estuvieron hasta el final en la puja por sus servicios, no es solo esto lo que enciende al veterano entrenador. Si echamos un vistazo a los rosters de esta misma campaña 17-18, Duke consiguió tener 4 de los primeros 8 jugadores de la Class, mientras que Calipari ”solo” pudo pescar a Kevin Knox dentro del top 10 y en muchas ocasiones de esta temporada tenemos que bajar hasta el número 35 de esta pasada clase para ver al mejor freshmen de los Wildcats, Shai Gilgeous-Alexander.

¿Qué ocurre en Kentucky? ¿Hay un bajón de Calipari? ¿Está Coach K comiéndole la tostada? ¿Por qué universidades en teoría menores se llevan grandes prospects?.

Clasificación del top 7 de equipos en la Class 2018. Vía 247Sports.com

Para poder contestar todas estas preguntas de una manera óptima simplemente tenemos que echar un vistazo al panorama del reclutamiento a lo largo del país, por su proximidad temporal y aprovechando así para hacer un breve análisis de la Class 2018. A día de hoy está claro que Duke es el mejor preparado para la próxima campaña con 4 jugadores 5 estrellas, bien seguido de Oregón, LSU y UCLA, en esta clasificación, Kentucky estaría situado justo después en 5º lugar  antes de Kansas y Vanderbilt, extraño. Oregon viene haciendo un grandísimo trabajo los últimos años prestando mucha atención a chavales de la zona de Seattle y Nevada, acogiendo a jugadores de programas locales destacando nombres como Bol Bol(Findlay Prep,NV), Troy Brown (Centennial, NV) o sin ir más lejos Payton Pritchard (ex-Oregon POY en HS) y lo mismo ocurriría con Vanderbilt ya que Darius Garland es de Tennessee y de hecho, el mejor jugador de su estado. La sorpresa este año la está dando Will Wade en LSU, el aprendiz de Shaka Smart ha conseguido trasladar su buen hacer en las canchas a los despachos y ha conseguido llevarse a los números 22 (Naz Reid), 21 (Emmit Williams) y 35 ( JaVonte Smart) una auténtica cruzada contra el sistema, viendo los tiempos que corren. Reid es el que más destaca entre todos, un ala-pívot con mucha movilidad y versatilidad que ha dominado a sus anchas el estado de NJ en los últimos años y del que Will Wade comentaba la más que fuerte posibilidad de que el gigantón solo pasase un año en los Tigers, ya que iba a ocuparse de darle un trato especial de preparación para ello, atractivo proponer esto a un jugador, desde luego. Por otra parte, Smart es uno de los jugadores más infravalorados de la nación y Emmit Williams encontró en LSU un programa que le acogiese tras sus problemas extradeportivos que ya le han privado de ser un Mc Donald’s All American este año. Por su parte, UCLA sigue siendo el destino favorito para los jugadores de California y de muchas zonas de la costa oeste, pero no fue hasta hace apenas una semana cuando consiguió su primer 5 estrellas tras conocer que Moses Brown (#18)  se comprometía con ellos.

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Naz Reid y Javonte Smart. Vía NOLA.com

La premisa es clara, el trabajar exhaustivamente ciertos estados está siendo una tendencia que cada vez más equipos  van adoptando( se me viene a la cabeza UNC con Florida, por ejemplo) y con cierto éxito, innegablemente. Con esto no quiero decir que Calipari deba unirse a esta nueva corriente en temas de reclutamiento, ni mucho menos, pero que desde luego hay algo que va mal en los temas de reclutamiento y que tirar piedras a Duke por sus maneras no parece una excusa válida ni una solución viable, ya que hasta hace bien poco, UK era elegido por muchos prospects para ser su trampolín hacia el profesionalismo. Ojo, que no es permisible que Kentucky caiga en el victimismo de todos, ya que su Class 2018 no es pésima, ni mala, ni nada por el estilo, Keldon Johnson (#6) es uno de los mejores anotadores de la nación y un jugador que encaja mucho con el esquema de los Wildcats, Immanuel Quickley(#17) será un base NBA con casi toda seguridad y Tyler Herro(#25) es un rol player muy interesante que puede tener una grandísima carrera NCAA. ¿No pinta tan mal, no?

Pocos jugadores son los que quedan libres en esta clase, con un Romeo Langford que parece estar muy cerca de Kansas aunque Vandy esté al acecho, solamente Anfernee Simmons(sin oferta de UK), EJ Montgomery(tanto Duke como UK), Jahvon Quinerly y Jordan Brown quedarían libres, pero de momento no tienen ofertas de los Wildcats. Para mejorar su class de manera repentina, Calipari debería tirar el resto por Montgomery, un jugador muy parecido a Marvin Bagley, salvando muchas distancias, y porque no intentar hacer un asedio por un Anfernee Simmons que también sería una gran incorporación, como suele decirse: más vale tarde que nunca. Insisto en que sería una hipocresía caer en el concepto de que Kentucky tiene una mala class, pero quizá su proceso de selección elitista es lo que le lleva a encontrarse con problemas como estos y aunque parezca una obviedad que la grandísima Kentucky solo puje por los premios gordos y los jugadores estrella de la nación y que perder en tan poco tiempo a RJ Barrett, Cameron Reddish y Zion Williamson (tampoco nos olvidemos de Tre Jones, el gran tapado)  duele muchísimo cuando te encuentras en la pomada por ambos hasta el final. De hecho, Calipari ha acertado aquellas veces que ha conseguido recruits menores como Charles Matthews y Isaac Humphries(42 y 49 en 2015) o Tyler Ullis(25 en 2014) son jugadores que estando lejos del top 10 han conseguido aportar buenos minutos en la NCAA.

Aunque está claro que vivir en la cima es mucho mejor, este cambio de tendencia es algo que ya veníamos viendo en las últimas campañas con jugadores como Ben Simmons, Markelle Fultz o Jonathan Isaac la pasada campaña, Jaylen Brown en California u otros nombres como Henry Ellenson, Caleb Swanigan o Diamond Stone se han aprovechado del trato personal que ciertos programas menores pueden ofrecer, inflando sus números y llevando focos a situaciones que quizá en un equipo lleno de estrellas no fuesen tan sencillas de conseguir. Aún con todo, no siempre vamos a ver una Class tan repartida como esta 2018 y está más que claro que  el duelo entre UK y Duke va a seguir copando los debates de reclutamiento durante los próximos años por muy mal que les pueda ir a unos u otros en una concreta campaña así que disfrutemos de esta bonita diversidad, mientras podamos.

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Los nuevos ”Dukies”. Vía Youtube.com