El baloncesto universitario nos acostumbra a lo imprevisto, pero esta temporada se sale de los márgenes. Cada semana es un “sálvese quien pueda” donde la élite está reservada para supervivientes. Seis de los nueve mejores equipos del país cayeron el sábado, el mismo día que Syracuse anunció su resurgir y Oregon su liderazgo en la PAC-12.

Cayó The Phog (54 partidos después)

Por primera vez desde febrero de 2014, los Jayhawks perdieron en casa. Y lo hicieron en una batalla donde la épica marcó la pauta. Con mucho que ganar y poco que perder, Iowa State dio una lección de coraje y tesón. Porque al descanso, parecía un partido más para Kansas: Frank Mason a los mandos de un ejército a sus órdenes. Pero los Cyclones tenían otros planes, especialmente un Deonte Burton que hizo de dinamita. Su irrupción enloqueció el partido y los de Steve Prohm jugaban en su terreno. Monte Morris canalizaba el juego y Mitrou-Long apuntalaba la reacción.

No sin dificultad, Kansas resistió los golpes. E incluso tuvo la oportunidad de decantar la balanza. Sin embargo, Mason fallaría sobre la bocina su primer lanzamiento del encuentro y nos iríamos a la prórroga. Ni siquiera en ese escenario los Cyclones se arrugaron. Todo lo contrario, desplegaron su artillería. Morris se echó el equipo a las espaldas. Primero encontró a Donovan Jackson para un triple determinante, y después respondió a Devonte Graham decidiendo desde la línea de personal. Hazaña completada.

Una derrota que acredita que el mayor enemigo de los Jayhawks son ellos mismos. Bill Self tiene más problemas fuera de las canchas que dentro de ellas, y estas distracciones empiezan a afectar a los resultados. En tan sólo unos días, Carlton Bragg fue liberado de los cargos por posesión de drogas, y se conoció que tanto Lagerald Vick como Josh Jackson serán investigados como testigos de actos vandálicos el pasado mes de diciembre. Por suerte para los de Lawrence, Baylor tampoco está en su mejor momento tras caer ante Kansas State. Un pleno de upsets el sábado en la Big 12 que culminó West Virginia frente a Oklahoma State.

El resurgir de los Orangemen

Semana más que agradable para los que como un servidor simpatizan con Syracuse Orangemen. El equipo se aprovecha de la auténtica montaña rusa que a día de hoy es la ACC y poco a poco se va encontrando a sí mismo, pero dentro de esta racha de buen hacer y juego, hay un hito mucho más remarcable.

La semana comenzaba con una remontada inverosímil ante North Carolina State, donde el equipo rival logró hasta una renta de más de 15 puntos durante el encuentro, sin embargo, los Orangemen y sobretodo un John Gillon estelar que lograría su career-high con 43 puntos fueron vitales para que los Orange forzaran una prórroga que a fin de cuentas acabó por agotar la gasolina de un Dennis Smith Jr. que merece todos los elogios posibles ya que consiguió un triple doble, una gesta al alcance de muy pocos en la NCAA.


El momento especial llegaría en el segundo encuentro de la semana, ante un rival más que familiar, Virginia, con los fantasmas del pasado y la eliminación de los Cavaliers en el pasado Elite 8, Syracuse salía con el acelerador puesto al máximo y dispuesto a dar un buen upset. Similar al encuentro que enfrentó a estos dos titanes en el March Madness, Virginia empezó dominando la zona y moviéndola con facilidad, gracias sobretodo a un London Perrantes que hizo gala de experiencia y conocimiento, repartiendo un gran número de asistencias que permitían a su equipo llegar con una ventaja de dos dígitos al descanso. Pero en la segunda mitad, la puntería de los neoyorquinos (74% TC) y la defensa de Tyler Lydon cambiarían las tornas.

Si en Marzo fue Malachi Richardson el ejecutor de los Cavs, esta vez sería otro freshman el que jugaría el mejor partido de su carrera ante Virginia, fue un parcial 19-2 y los 23 puntos de Tyus Battle los que dieron la vuelta al encuentro y permitieron a los Orange ganar y a Boeheim a lograr de manera oficiosa las 1000 victorias. La sanción recibida el año pasado por la universidad no deja certificarlo en los libros, pero sí en las redes sociales.

Oregon deja las cosas claras

Tras caer ante Colorado la semana pasada, sufrir para ganar a ASU hacía apenas unos días y con Dillon Brooks tocado, lo lógico era pensar que Arizona iba a llevar a los Ducks al límite. Sin embargo, lo que se anticipaba como duelo de altura acabó en monólogo. Más que su mejor versión, Oregon ofreció un despliegue ofensivo histórico.

Un pestañeo y el marcador ya reflejaba un 19-6. Tyler Dorsey noqueaba a los Wildcats a base de triples, sin opción a respuesta. Rawle Alkins intentaba mantener con vida a los suyos, pero en otro abrir y cerrar de ojos el equipo local había culminado un parcial de 17-0. Fluidez en ataque, pluralidad y un acierto implacable. La puntería de los Ducks tal vez fuera inalcanzable, pero la habitual muralla de Sean Miller tampoco hizo acto de presencia. Ni siquiera el ataque ofrecía destellos más allá de Alkins. Los locales llegaron a ir 37 puntos arriba, estaban fuera de combate.


Después de Dorsey llegó Brooks, y por último, Chris Boucher. Oregon se dio un festín ante una de las sensaciones del último mes, sin querer pisar el freno, gustándose y dando una lección de dominio que bien se recordará en marzo. Tal vez el partido no reflejase la realidad de ninguno de los dos equipos, pero ahora queda claro cuál es el equipo a batir en la PAC-12. 

Vuelven los Gators

Una de las sorpresas más grandes de estos últimos 7 días fue la soberana derrota que sufrieron los Wildcats en su visita a Gainesville, donde poco a poco los Gators consolidad su fortín y es muy difícil arrancarles una victoria. El catalizador de la victoria fue la eterna promesa de los locales, el base Kasey Hill, que mostró luces de lo que podría ser su máximo potencial dominando a una joven Kentucky que se vió superada en todo momento por la defensa de los Gators. Brutal dato la diferencia en el rebote entre ambos equipos, en el que Florida superó brutalmente a Kentucky, siendo un factor diferencial en el devenir del encuentro.

Con esta victoria, los de Mike White empatan en el segundo puesto de la SEC a los de Calipari y se muestran como un bloque duro, aguerrido y dispuesto a dar la alternativa a una conferencia que hasta la fecha se ha visto claramente dominada por los Gamecocks de South Carolina, actuales inquilinos del trono de la Southeastern Conference. Tres derrotas ya para los Wildcats en los últimos cuatro partidos.

SYRACUSE ORANGEMEN: Los nubarrones parece que poco a poco se van alejando de tierras neoyorquinas y los Orange consiguen carburar conforme la ACC se va desarrollando, van 4 victorias seguidas y dos ante equipos rankeados como Florida State y Virginia. La irregularidad del equipo, un arma de doble filo para unos Orange que intentarán mantener la buena racha.

 

CLEMSON TIGERS. De Nueva York pasamos a Virginia pero dentro de la misma conferencia. Los Tigers son una de las mayores decepciones de la campaña, con un Jaron Blossomgame desbordado en la gran parte de los encuentros y sin alternativas para el cambio de dinámica los Tigers han perdido 7 de sus últimos 10 encuentros incluyendo una paliza la pasada madrugada ante FSU. Difícil será ver a los Tigers en el March Madness.

  • Trevon Bluiett (Xavier): Hace apenas una semana, los Musketeers anunciaron que Edmond Sumner se perdería el resto de temporada por una lesión en la rodilla. Chris Mack se quedaba sin su director de juego, pero el equipo ha respondido al golpe con tres victorias consecutivas, y Trevon Bluiett es el principal culpable. El artillero se ha echado el equipo a las espaldas, decidiendo primero ante Seton Hall y después contra Creighton. Que el sueño de Madness perviva en Xavier dependerá de él.
  • Donovan Mitchell (Louisville): Sin Quentin Snider, Donovan Mitchell se ha erigido como una de las sensaciones de la ACC. Nadie dudaba de su potencial, pero sí de su consistencia. El sophomore se ha convertido en el líder ofensivo de los Cardinals a base de efectividad y liderazgo, acumulando un 30-55 en tiros de campo en sus últimos cuatro partidos. Además, de ejecutar, ahora también distribuye.
  • Jacob Wiley (Eastern Washington): Los Eagles tal vez no estén en la primera línea, pero han salido a la palestra gracias a su jugador referencia. Y es que Jacob Wiley ha completado una de las semanas más asombrosas de lo que llevamos de temporada. Empezó con 38 puntos, 12 rebotes y 4 tapones ante Sacramento State y acabó con 45 puntos y 16 rebotes frente a Portland State. Números inéditos este curso, y acompañados de dos victorias.
  • Ethan Happ (Wisconsin): El último gran producto de Wisconsin. Es difícil encontrar un jugador interior más sólido en la NCAA que Ethan Happ. No sólo en ataque, sino también en defensa. Intenso, comprometido e inteligente, Happ simplifica el juego sin dejar de dominar. El principal baluarte de unos Badgers que aspiran a poner orden en la Big Ten.
  • Caleb Swanigan (Purdue): No decimos que Happ es el mejor pívot de su conferencia porque esa etiqueta la ostenta Caleb Swanigan. Biggie continúa con sus exhibiciones, haciendo dobles-dobles como rutina y arrollando rivales a su paso. Los Boilermakers tenían un partido clave ante Maryland por el liderato de la Big Ten, y Swanigan respondió con 26 puntos y 10 rebotes. Una actuación sobresaliente si no fuese por sus 24 puntos y 16 rebotes unos días antes ante Northwestern. Imparable (por ahora).

Semana de contrastes entre los españoles. Sebas Saiz volvió a poner una de las notas más positivas, esta vez, con buenos resultados. El resurgir de Ole Miss se fructificó en dos triunfos ante Mississippi State y Vanderbilt y como ya es habitual, grandes números del madrileño: 17 puntos y 11 rebotes ante los Bulldogs y 10 puntos y 16 rebotes frente a los Commodores. Con 17 dobles-dobles, sólo Caleb Swanigan (19) le supera en este apartado en toda la NCAA.

Jorge Bilbao continúa brillando en UT-Arlington. Pese a una ajustada derrota ante Coastal Carolina, los Mavericks siguen opositando a ganar la Sun Belt en marzo, y más si el jugador vasco sigue a este nivel. Ya promedia 8.3 puntos y 6.7 rebotes por partido. Registros notables, como los de Francis Alonso, que volvió a destacar tras varios partidos desacertado. Sus 16 puntos, 6 rebotes y 6 asistencias fueron vitales para que UNC Greensboro recuperara la senda de la victoria ante Samford.

Jaume Sorolla tampoco se aleja de los focos. Pese a la última derrota de Valparaiso ante Green Bay, el de Tortosa sigue viendo como su rol crece a la par que sus números. Sus 9 puntos y 3 rebotes frente a Milwaukee fueron su mejor actuación de la semana. Ramón Vila sumó minutos de calidad con 4 puntos y 4 rebotes en la victoria de ASU ante Oregon State, al igual que Andrew Ramirez, que pese a la racha negativa de Hartford, firmó 5 puntos frente a Vermont.

Mientras Rubén Guerrero y Eric Vila intentan recuperar sensaciones, cabe destacar que Adrián Carrión volvió a contar con oportunidades en Grand Canyon. Sumó 2 puntos y 2 rebotes en el triunfo de los Antelopes ante Betheseda.

    • Lonzo Ball vs Markelle Fultz, los dos posibles número 1 del Draft, frente a frente.

  • A 4 décimas para el final, St. Bonaventure anotaba un triple. Su afición invadió la pista antes de tiempo. ¿Resultado? Técnica, tiros libres para el rival y derrota.
  • Davon Dilliard y los Cowboys pasaron por encima de West Virginia. En Morgantown.