Cuando pensamos en una reconstrucción modélica a todos nos viene a la cabeza la que comenzó Danny Ainge con los Boston Celtics allá por el verano de 2013, iniciada con el traspaso de Paul Pierce y Kevin Garnett, junto a Jason Terry, a los Brooklyn Nets, obteniendo, además de varios jugadores de lo que se podría catalogar como perfil medio-bajo en aquel momento, tres primeras rondas sin protección (2014, 2016 y 2018) y el derecho a intercambiar la Primera Ronda de 2017, la cual tiene serias opciones de terminar siendo el pick número 1 de este Draft que se nos avecina.

Es cierto que no es fácil encontrar un equipo que hipoteque tanto su futuro como lo hizo la franquicia que por entonces dirigía en lo deportivo Billy King, pero de ahí a los casos que iremos exponiendo en semanas sucesivas va una larga distancia. Oceánica, diríamos.

Comenzaremos desde los casos que se iniciaron más recientemente para continuar yéndonos cada vez más atrás en el tiempo. Haremos una primera parada en Minnesota, donde los Timberwolves cada vez, para los ojos de muchos, despiertan menos ilusión a pesar de ese gran futuro que parecía que se les avecinaba en el verano de 2014. Seguiremos con los Orlando Magic y finalizaremos con unos Sacramento Kings que una vez más vuelven a estar en la picota tras el sorprendente traspaso de DeMarcus Cousins a los New Orleans Pelicans.

Minnesota Timberwolves

Temporada 2013-2014. De la mano de Rick Adelman en los banquillos y liderados por Kevin Love en la pista, los de Minneapolis volvieron a fracasar en su intento de alcanzar los Play-Offs en una Conferencia Oeste que, en aquel curso, estuvo más competida que nunca. La octava plaza en aquella campaña fue conquistada por los Dallas Mavericks, quienes cosecharon un record de 49-33 que quedaba bastante lejos del logrado por los Wolves (40-42).

El descontento de Love con los resultados deportivos de la franquicia era cada vez más conocido, comenzando a aparecer rumores sobre su posible marcha. Rumores que se dispararon tras anunciar LeBron James que volvía a casa, que firmaba como Agente Libre con los Cavaliers un 11 de Julio de 2014.

Previo a ello, Minnesota llegó a aquel Draft lleno de hype del 2014 con una elección de Primera Ronda (que se convertiría en Zach LaVine, con el número 13) y 3 picks de Segunda Ronda (#40, #44 y #53) que no llegaron a convertirse en jugadores de cierta relevancia, ya fuera en Minny o en otros equipos de la Liga. LaVine se unía así a los otros dos proyectos jóvenes obtenidos en el Draft de 2013 con el traspaso en la misma noche de la ceremonia de Trey Burke a los Utah Jazz (elegido con el número 9): Shabazz Muhammad (#14) y Gorgui Dieng (#21). Su otra elección de Primera Ronda, Andre Roberson (#26), fue inmediatamente traspasada a los Warriors junto a Malcolm Lee a cambio de una Segunda Ronda de 2014 y dinero.

Una vez puestos en situación, nos trasladamos al 23 de Agosto de 2014. Aquel día, Cavaliers y Timberwolves acordaron, junto a Philadelphia, un traspaso a 3 bandas que terminaría con Kevin Love en Cleveland a cambio de Anthony Bennett (#1 del 2013), Andrew Wiggins (#1 del 2014) y Thaddeus Young. El resto de jugadores y rondas de Draft intercambiadas en aquel trade no fueron especialmente relevantes.

Así las cosas, en poco más de un año en Minnesota habían pasado de tratar de construir una plantilla que pudiera aspirar a los Play-Offs a encontrarse en mitad de una reconstrucción que, cuanto menos, tenía muy buena pinta: Muhammad, Dieng, Bennett, Wiggins, Ricky… núcleo joven que se acompañaba de veteranos como Kevin Martin, Thad Young, Nikola Pekovic, Corey Brewer y Mo Williams, este último recién firmado ese mismo verano como Agente Libre (antes del traspaso de Love).

Y cómo no: a todo ese elenco de jugadores se irían sumando todas las elecciones altas de Primera Ronda que, presumiblemente, irían coleccionando en los primeros años de reconstrucción.

Ya metidos en el curso 2014-15, el 19 de Diciembre de 2014, en un traspaso a tres bandas, enviaron a Corey Brewer a Houston y a Ronny Turiaf a Philadelphia. A cambio, recibieron a Troy Daniels y dos segundas rondas protegidas para 2015 y 2016, de las cuales sólo acabaron manteniendo la de 2015. Y el 10 de Febrero de 2015 traspasaron una Primera Ronda de 2017 (“lottery protected” ese año y, en caso de no recalar en Atlanta, volvería a ser protegida en esos términos hasta 2020) a cambio de Adreian Payne, quien venía de ser el pick #15 de ese Draft de 2014. Del mismo modo, enviaron a Mo Williams y Troy Daniels a Charlotte a cambio de Gary Neal y una Segunda Ronda de 2019. El objetivo global de todos esos movimientos parecía claro: deshacerse de algunos veteranos para obtener compensaciones en forma de elecciones de Draft para años futuros.

En la fecha límite del mercado de traspasos de esa temporada enviaron a Thad Young a Brooklyn a cambio de Kevin Garnett. Sobre el papel, deportivamente, se podría decir que obtuvieron muy poco a cambio de Young, un jugador que tenía bastante mercado a pesar de ser Agente Libre ese verano de 2015. Sin embargo, ganaban a un inmejorable mentor para todo ese núcleo joven que debía ir madurando de cara a los cursos venideros.

Y así las cosas se llegaba al Draft de 2015, en el cual habían sido agraciados con el pick 1 (gracias a su récord de 16-66, el peor de la Liga ese año). Cómo no, su elección fue Karl-Anthony Towns. A él se unió Tyus Jones, el número #24 elegido por Cleveland, por el cual dieron sus dos elecciones de Segunda Ronda de aquel 2015.

Hasta aquí se podría decir que todo lo realizado en el año posterior al traspaso de Love iba en la buena dirección y que incluso en todo lo referido al Draft los movimientos y las selecciones que iban haciendo eran más que acertadas, especialmente teniendo en cuenta todo el historial de David Kahn entre Mayo de 2009 y Mayo de 2013. Sumaron además ese verano al serbio Nemanja Bjelica y a los veteranos Tayshaun Prince y Andre Miller vía Agencia Libre, mientras que un muy venido a menos Chase Budinger era enviado a Indiana a cambio de Damjan Rudez.

Sin embargo, pareció que todo empezó a torcerse a raíz de que Flip Saunders anunciara en Agosto de 2015 que padecía un Linfoma de Hodgkin, enfermedad que acabaría con su vida dos meses más tarde. Saunders había vuelto a los Timberwolves como Presidente de Operaciones en Mayo de 2013 y en el verano de 2014 decidió volver a los banquillos tras la retirada de Rick Adelman, siendo el máximo responsable del inicio del proceso de reconstrucción de la franquicia de Minneapolis.

Sam Mitchell, entrenador asistente con Saunders, fue el elegido para sucederle en el banquillo. Una elección que desde luego no parecía la más adecuada para entrenar a un grupo de jóvenes y más aún teniendo en cuenta que nos encontrábamos en el año 2015, en el que se practicaba ya un baloncesto muy diferente al practicado con éxito por Mitchell casi una década antes en Toronto.

La campaña 2015-16 se podría decir que fue un año de “estancamiento”. Los jóvenes fueron disponiendo cada vez de más minutos, especialmente conforme se fue prescindiendo de veteranos a lo largo del trascurso de la temporada (Andre Miller fue cortado el 25 de Febrero y Kevin Martin el 1 de Marzo), pero aunque estadísticamente, por lo general, iban mejorando sus números con respecto a la 2014-15, la sensación de que Karl-Anthony Towns era la única noticia buena de aquel curso era mayoritaria (y eso que se pasó de 16 a 29 victorias en la RS). El dominicano firmó unos sobresalientes 18.3 puntos, 10.5 rebotes, 2 asistencias y 1.7 tapones en 32 minutos de promedio a lo largo de los 82 partidos de la Regular Season, mostrando a la Liga un repertorio a ambos lados de la pista casi nunca vistos en alguien de su edad y posición. Por el contrario, el único joven que puso punto y final a su periplo por Minneapolis fue el decepcionante Anthony Bennett, quien fue cortado incluso antes de comenzar la 2015-16, allá por el mes de Septiembre.

Con el fin de dar una vuelta de tuerca a un proyecto que se prometía ilusionante pero que estaba cayendo cada vez más en la desidia, el 20 de Abril de 2016 se le dieron plenos poderes a Tom Thibodeau para que cogiera el timón de la franquicia. El ex-entrenador de los Bulls había mostrado de sobra en Chicago su capacidad como entrenador jefe, especialmente a nivel defensivo, pero pesaba sobre sus espaldas la fama (lógica por otro lado) de sobrecargar de minutos de manera muy notable a sus mejores jugadores. Pero aquí, al menos (o eso pensarían muchos), disponía de un roster muy joven en el que a priori eso no debería suponer un problema de peso.

El récord de 29-53 de la 2015-16 permitió a los Wolves escoger en quinta posición en el Draft de 2016. En ella seleccionaron a Kris Dunn, un base que había completado el ciclo universitario en Providence y que parecía ya hecho para la NBA. Ello daba pie a pensar, lógicamente, que los días de Ricky Rubio en el equipo estarían contados, teniendo en cuenta además que ya contaban con Tyus Jones del año anterior.

En Julio se firmó en la Agencia Libre a Brandon Rush, Cole Aldrich y Jordan Hill para completar la plantilla y ya en Octubre se renovó a una de las apuestas del equipo en 2013: Gorgui Dieng firmaba por 4 años y $64 millones. Por el contrario, la continuidad de Shabazz Muhammad más allá de Junio de 2017 era (y es) toda una incógnita al no haber alcanzado un acuerdo para su renovación.

En otro orden de cosas, a finales de Septiembre, un mes antes del inicio de la RS, Kevin Garnett confirmaba su retirada a pesar de tener aún pendiente un año más de contrato. Había sido traído de vuelta y posteriormente renovado para que ejerciera como “mentor” para los jóvenes, y eso hizo durante el año y medio que duró su segundo periplo por Minnesota.

Actualmente, encontrándonos en el parón del All-Star de la presente 2016-17, los Timberwolves presentan un récord de 22-35 y siguen destilando apatía más allá del progreso de Towns. Defensivamente no están a la altura de lo que se espera de un equipo de Thibs, más aún con los mimbres con los que se cuenta, y ofensivamente siguen teniendo, entre otros, sus eternos problemas con el espaciado. Ricky Rubio suena cada vez más fuerte para los New York Knicks a cambio de Derrick Rose, Kris Dunn no está ni de lejos cumpliendo la más baja de las expectativas que se tenían con él cuando fue seleccionado en el Draft y, para colmo, Zach LaVine, cuando parecía que explotaba, se rompió el LCA de su rodilla izquierda en una jugada cuanto menos extraña en un partido en Detroit contra los Pistons el 3 de Febrero.

Con todas estas premisas el panorama no es precisamente optimista para los de Minneapolis, si bien el tener a Thibodeau a los mandos y a Karl-Anthony Towns como referente en la pista, ayudado por un Andrew Wiggins aun muy joven y con mucho margen de progresión (amén de otros jugadores que apenas han dado sus primeros pasos en la Liga), da pie a creer en ellos y a no perder la fe en un proyecto que, por nombres, no debería hundirse sin haber siquiera podido prácticamente comenzar su andadura por la Liga.