Jason Caffey fue un jugador de baloncesto conocido sobre todo por haber estado en los Bulls de Michael Jordan. Incluso ganó dos anillos con ellos, los de 1996 y 1997 antes de ser traspasado a los Warriors.
Caffey promedió cerca de 7,2 puntos en los Bulls y 12 puntos y 6,8 rebotes en los Warriors. Tras varios años más en Golden State y Milwaukee, decidió retirarse tras 10 temporadas en la NBA en las que consiguió dos anillos de campeón. Cualquiera podría pensar que tenía la vida resuelta, pero para su desgracia personal, el tiempo nos ha dicho que no fue así.
Tras retirarse, Caffey comenzó a dilapidar su fortuna y a olvidarse de lo más importante, su familia. Apuestas y lujos innecesarios se llevaron su vida personal. Después separarse de su mujer, se le impuso una pensión alimenticia para mantener a sus hijos, pero por desgracia, el dinero se había terminado.
Volvimos a oír hablar de Caffey allá por 2007 tras saberse que estaba en busca y captura por la policía debido a la falta de pago para la manutención de sus hijos, llegando a ser detenido y juzgado en 2007 por un tribunal familiar de Atlanta. La sentencia, condenatoria, terminó de hundir la maltrecha economía del jugador.
Pero eso no es todo, en los años posteriores se descubrió que Caffey habia tenido hasta diez hijos con ocho mujeres diferentes. Actualmente el jugador se ha declarado en bancarrota, tras no ser capaz de pagar los numerosos créditos que ha tenido que pedir para pagar a todas esas madres que, lógicamente, buscan una pensión para sus hijos.
Y no podemos concluir sin lanzar la pregunta del millón, ¿quién es el culpable de que casi el 60% de los jugadores que pasan por la NBA acaben con su fortuna en los primeros 5 años de su retiro?


