Este artículo constituye la continuación de la entrega inaugural del blog esta temporada, en la que tuvimos la ocasión de introducir el sistema ofensivo de cuernos. En ese artículo propusimos una división del tipo de jugadas que suelen derivarse de la posición inicial de los cuernos (figura 1), distinguiendo las variantes “europeas” y las “americanas”. Tal y como observamos en aquella edición, estas denominaciones solo se deben a la aparente frecuencia con la que suelen desarrollarse los cuernos a ambos lados del gran charco, pero ello no significa que ninguna de las variantes aquí analizadas sean privativas de alguno de los dos continentes. Habiéndonos ocupado en el primer artículo de la variante europea, es decir, el conjunto de todas las jugadas de cuernos que se inician con un bloqueo directo, nos dedicaremos esta vez a la variante americana, o al conjunto de jugadas que comienzan con un primer pase a uno de los dos jugadores situados al poste (figura 2).

Figura 1: disposición inicial de los jugadores en un sistema de cuernos

Figura 2: “Variante americana”, en la que la jugada se inicia con un pase a uno de los dos interiores.

Aunque la variedad de ramificaciones que pueden surgir de este primer pase al poste bajo es tan vasta como en la variante europea, tal vez la más sencilla de todas sea continuar con un bloqueo indirecto en el lado débil. De esta forma, surge una línea de pase entre el jugador que ha recibido el balón en la bombilla y el exterior que ha recibido el bloqueo del jugador situado al otro lado:

Este tiro abierto puede reforzarse mediante la inclusión de un segundo bloqueo directo. En estas variantes, el primer conductor de balón corta hacia el lado débil en lugar de hacia el fuerte, para poner otro bloqueo al jugador exterior que se pretende liberar. Algunas jugadas de pizarra incorporan un pase intermedio entre el primer jugador que recibe al poste y el compañero situado al extremo del lado fuerte, aunque ello no afecta esencialmente el desarrollo de la jugada, y actúa más bien como maniobra de distracción.

Otra forma de conseguir un tiro abierto a partir de un sistema de cuernos es la del llamado “elevator door”, jugada que ya tuvimos ocasión de introducir en un artículo de la primera temporada. Aunque existen distintas variantes de esta jugada, la idea principal que incorporan todas es que los dos jugadores que conforman los dos cuernos en la bombilla pongan un doble bloqueo a un tirador que corta desde dentro hacia el triple, simulando así las puertas automáticas que se cierran en un ascensor. La variante más simple podría ser la siguiente:

En la NBA es frecuente que las jugadas de cuernos sean utilizadas para una inmersión de balón al poste, en particular a aleros y escoltas fuertes muy capacitados para anotar en la zona. Esto se consigue haciendo cortar al base hacia dentro para que coloque un bloqueo (en principio ciego) a un jugador exterior que cortará desde la esquina hacia el aro. Tras un pase intermedio entre los dos postes, se abrirá una línea de pase hacia la zona y se dispondrá de un tiro fácil a corta distancia.

Sin embargo, esta variante también es susceptible de convertirse en un buen tiro exterior, y de hecho este suele ser en ocasiones el objetivo de los entrenadores. En este caso, el base finta con poner el bloqueo al jugador esquinado pero finalmente es éste quien lo pone para que el base quede liberado.

Acabaremos este artículo haciendo referencia a una variante de los cuernos, o más bien a un repertorio de variantes, que en distintos medios es referido como “Horns rub”, y que en las finales de conferencia de 2016 se mereció el ser denominada “la indefendible de los Cavs” por algún comentarista deportivo que cubría la serie. En un principio, el nombre solo parece hacer referencia a un bloqueo indirecto entre el base y el jugador situado en el otro extremo de la bombilla (es decir, el que no ha recibido el primer pase); sin embargo, un breve repaso a las múltiples posibilidades ofensivas que brinda este sencilla acción (especialmente cuando se cuenta con los jugadores adecuados) permitirá comprender por qué supuso semejante quebradero de cabeza para la defensa de los Raptors.

La variante comienza con un corte del base similar a las últimas jugadas que hemos analizado, pero a medio camino se vuelve para poner un bloqueo indirecto al jugador que constituye el cuerno opuesto. En este momento se conforma la primera amenaza de la jugada: que este jugador corte hacia dentro y se abra una línea de pase entre él y el jugador con el balón, que otea toda la situación desde lo alto de la bombilla (disponer en esta posición de LeBron James era lo que confería gran parte de la ventaja a los Cleveland Cavaliers en aquella serie).

Lógicamente, la defensa de los Raptors priorizó la protección de esta resolución de la jugada. Sin embargo, que tanto el defensor de Dellavedova como el del otro poste (habitualmente Jefferson) se ocuparan debidamente de este corte a la zona permitía que el base australiano se encontrara invariablemente solo en lo alto de la bombilla. Esta situación no solo dejaba a Dellavedova abierto para el triple, sino que le permitía retomar el balón de las manos de LeBron para iniciar con él un pick&roll al uso ante una defensa descordinada.

En esta jugada se observa una defensa a primera vista mejorable, no solo porque Patterson otorga una importancia tal vez desproporcionada a Dellavedova, dejando demasiado espacio para la continuación de James (aunque la prioridad en estos escenarios siempre ha de ser detener la penetración del balón, y además Dellavedova venía teniendo bastante éxito con las “bombas” a corta distancia) sino porque Biyombo no acude a la ayuda sobre LeBron. Sin embargo, Biyombo tenía buenas razones para quedarse con su jugador asignado, que no era otro que Channing Frye, la última gran amenaza de la jugada. Si Biyombo saltaba a la defensa sobre James entonces Dellavedova contaba con la línea de pase abierta a Frye, que volvía en estas series a erigirse como uno de los paradigmas del pívot abierto moderno.

Hasta aquí las jugadas más frecuentes y conocidas del sistema ofensivo de cuernos. Muchas variantes más existen y es posible que en este blog tengamos ocasión de examinarlas en futuras entregas. A buen seguro, varias de las ideas aquí mencionadas reaparecerán en otros artículos, pues los cuernos y muchas de sus ramificaciones son pilares fundamentales del baloncesto actual.