Este blog comenzó su andadura la temporada pasada, y la mayoría de las entregas que se publicaron durante este primer curso tuvieron un marcado carácter introductorio. El vector conceptual de la mayoría de artículos fue el bloqueo, tanto el directo como el indirecto, pues este concepto es vital para comprender una gran parte de las jugadas y sistemas ofensivos desarrollados en el baloncesto moderno. En algunos artículos también se exploraron los diversos planteamientos defensivos comúnmente empleados para desactivar los bloqueos. El objetivo principal del blog para la temporada en ciernes es emplear los rudimentos presentados en las entregas introductorias para explorar más jugadas y sistemas ofensivos y defensivos. En este primer artículo se analizará un tipo de jugada muy extendido en la actualidad, al que ya se aludió en la última entrega de la temporada pasada, los llamados “cuernos”.
La posición inicial que suele adoptar un equipo cuando juega cuernos es la del conductor del balón situado en el centro de la pista, más allá del perímetro, y con dos jugadores interiores próximos a sendos extremos de la bombilla. Los otros dos jugadores se sitúan en las esquinas para abrir espacio y constituir amenazas de tiro de tres.

Como la variedad de ramificaciones desarrolladas a partir de esta posición es desbordante, en este blog se propone la siguiente manera de clasificar las diferentes jugadas de cuernos. En un primer “taxón” podemos agrupar todas aquellas jugadas en las que el jugador con el balón opta por realizar un bloqueo directo con uno de los dos jugadores situados en la bombilla (en general, cuando el conductor es diestro opta por el bloqueador que tiene a su derecha, mientras que si es zurdo tiende a preferir el bloqueador situado a su izquierda). Debido a que esta opción es más frecuente en el baloncesto europeo, podemos llamar “cuernos europeos” a todas las jugadas que se desarrollan a partir de este primer bloqueo directo, mientras que aquellas que parten de un primer pase del jugador con el balón (generalmente a uno de los interiores) se denominarán “cuernos americanos”. Sin embargo, estas etiquetas geográficas no implican que ninguna de las variantes que se analizarán sean privativas de uno de los dos continentes, pues todas ellas son lo suficientemente practicadas en casi todas las ligas del mundo, si bien tal vez no con la misma frecuencia. En este primer artículo hablaremos solo de la variante europea, mientras que los cuernos americanos recibirán nuestra atención en un artículo posterior.

En general, continuar la posición inicial de los cuernos con un bloqueo directo tiene todas las ventajas de un pick&roll frontal normal (véase el primer artículo del blog), pero potencia algunas de ellas. Por un parte, dado que el segundo de los interiores se encuentra cerca del perímetro, no existe el peligro de que la penetración del base sea obstaculizada por una zona colapsada. Debido a ello, las ayudas defensivas, tanto a la penetración como al continuador del bloqueo que amenaza con recibir en una posición propicia, habrán de provenir inevitablemente de los jugadores exteriores. Esta reacción conllevará la apertura de una línea de pase hacia alguno de los tiradores colocados en las esquinas.

Huelga decir que si el primer bloqueo directo fracasa, el segundo interior puede también ofrecerse para realizar otro pick&roll. A menudo la opción preferida por los equipos es la segunda y el primer pick&roll solo funciona como maniobra de distracción.

Una variante muy reconocible de los cuernos europeos consiste en un pase entre ambos pívots. A veces el pick&roll puede completarse con un pase extra (en lugar de la típica asistencia del base al continuador): el segundo de los interiores se abre al perímetro mientras el primero continúa su penetración hacia la zona, creándose una línea de pase entre él y el pívot abierto.

El juego sin balón entre ambos pívots adquiere en ocasiones la forma de cierta variante del pick&roll “a la española” (analizada en el último artículo de la temporada pasada). Tras el primer bloqueo directo, el bloqueador puede abrirse en lugar de continuar hacia dentro, y el segundo interior puede contribuir a realizar una pantalla mediante un bloqueo indirecto.

Esta jugada también guarda semejanzas con un esquema ofensivo muy empleado en transición, donde los dos interiores se alinean rápidamente en el perímetro para que el base reciba dos bloqueos seguidos. Tras esta acción se produce el bloqueo indirecto antes aludido, de forma que uno de ellos acaba abierto para el triple (los Mavericks han recurrido frecuentemente esta jugada para explotar el tiro exterior de Nowitzki).

En algunas variantes, el bloqueo indirecto no se produce entre los dos interiores que conforman los cuernos. Por ejemplo, tras el pick&roll frontal, el otro interior puede bloquear indirectamente al jugador exterior esquinado en su lado, quien puede rizar el bloqueo mientras se crea una línea de pase entre éste y el conductor del balón.

Finalmente, abordaremos un par de jugadas algo más elaboradas que parten de un esquema inicial de cuernos, pero que acaban desembocando en variantes típicas de carretones. Este tipo de jugadas ha sido muy socorrido por el Madrid de los últimos años, con el objetivo de extraer todo el potencial posible de sus amenazas exteriores. Se produce un pick&pop inicial en el que el bloqueador se queda flotando más allá del perímetro, recibiendo el balón en una posición sin amenaza aparente. Tanto el base como el jugador que constituía el otro “cuerno” cortan hacia una de las alas (en la misma dirección en la que el base tomó el bloqueo directo), mientras que usualmente se produce un pase intermedio entre el pívot con el balón y el otro jugador exterior. Se produce entonces una situación de triángulo en el lado débil, idéntica a la variante del pinch post que ya comentamos en nuestro artículo introductorio sobre el bloqueo indirecto en el triángulo ofensivo. En esta situación, el jugador abierto en la esquina suele emplear el carretón de los dos jugadores (1 y 4) que han salido a bloquear por el lado del perímetro, para recibir en una posición liberada y con tiro abierto.

En otra variante, el tirador opta por realizar el corte por la línea de fondo. En este caso, la jugada puede convertirse en un loop, también mencionado en entregas previas, alcanzando el tirador la esquina opuesta mediante tres bloqueos indirectos consecutivos.

Son muchas las variantes que nos dejamos en el tintero pero consideramos éstas las más empleadas por los entrenadores europeos y americanos, aunque, como ya se ha dicho, el bloqueo directo como primera opción en el esquema de cuernos es más frecuente en el baloncesto FIBA. En la siguiente entrega tendremos la ocasión de explorar las variantes iniciadas mediante el pase a uno de los jugadores interiores, o los llamados “cuernos americanos”.