Estuvimos conversando con el prospecto venezolano Adrián Espinoza, pívot de 2.12 metros que está cerca de jugar en la NCAA. Espinoza aprovechó la oportunidad de decirnos que jugará hoy domingo un Showcase llamado Fullcourt Press NCAA de Adidas, en Oklahoma.

Durante la entrevista el pívot lucía muy seguro de sus metas a lograr, siempre con la fe puesta en dios y en nombre de su madre. Esto fue lo que nos dijo el prospecto venezolano sobre su actualidad en USA:

He tenido una buena participación en la AAU Tournament que fue la clave para tener ofertas de las universidades de USA, aparte que jugué High School primeramente“.

Espinoza tuvo promedios de 15 puntos por encuentro -luego lo aumentó a 20- adicionándole 15 rebotes, 7 tapones y alrededor de 5 asistencias por encuentro en High School, asegurando que se sentía cómodo y veía como su nivel de juego subía cada vez mas, a partir de ahí empezaron a llegar las ofertas. En la AAU su nivel siguió subiendo, donde promedió 25 puntos, 17 rebotes, 8 tapones y 8 asistencias por partido.

Sobre su rutina: “Me levanto a las 4 de la mañana y me acuesto a las 8 de la noche todos los días trabajando por mis metas, por mi familia y por mi país, haciendo lo que me gusta que es jugar baloncesto, estoy muy orgulloso de ser venezolano y de estar aquí en USA. La clave desde que llegué a Estados Unidos es que cuando llegué a Tennessee nadie creía en mi, pero yo seguí esforzándome cada día y esa es la clave de lo que soy, siempre dejando el nombre de Venezuela en lo alto“.

En High School, Adrián jugó con Green Forrest Christian Academy y Berean Academy, mientras que en el AAU Tournament lo hizo con Team Forrest, Dream Vision Los Angeles, Oklahoma Magic y Chattanooga Elite. Agradeció al entrenador Wilmer Carvajal, quien fue el que lo ayudó a volver a USA, ya que había estado en Atlanta donde rindió académicamente pero no lo suficiente a nivel deportivo. Gracias al entrenador, Espinoza se encuentra nuevamente en Estados Unidos.

Espinoza Espinoza

Acerca de las universidades interesadas en él comentó: “No puedo hablar mucho sobre eso en estos momentos, pero podría decir algunas que han tenido interés en mi, como Kansas State y Pacific. La decisión la tomaré el año que viene antes de noviembre, solo me falta pasar la prueba académica“.

Habló un poco de su plan de trabajo: “Estoy ahora en una pre-escuela llamada On Point Academy ubicada en Oklahoma, ahí estoy trabajando mi potencial y mi físico. En la universidad pienso estudiar fisioterapia, que es uno de mis sueños“.

En su rutina diaria de trabajo se encuentra correr todos los días a las 4 de la mañana, luego terminar los entrenamientos a las 7 entrenando 3 veces al día, donde trabaja su estilo de juego, dribbling, lanzamiento, y sobre todo tener una buena alimentación.

Los entrenadores y scouts de college que me han visto me han dicho que debo mejorar mi físico, y eso es lo que estoy mejorando durante este tiempo, mejorar mi explosividad, leer más el juego, analizarlo, pero me comentan que soy buen jugador y que tengo potencial. Si sigo así, me puedo ver un jugador mas atlético y eso es lo que a ellos les gusta. Una ponderación del 1 al 50 sería 40, y estoy al 100% para llenar los 10 que me faltan. Me siento orgulloso y satisfecho de lo que he logrado hasta ahora, pero lo que la gente no sabe es que quiero seguir cosechando triunfos en mi vida, me da más hambre de superarme“.

Me asemejo mucho con Karl-Anthony Towns, Kevin Garnett y sobre todo LeBron James“, dijo en relación a su estilo de juego, “y de la LPB (liga venezolana) a la gran bestia Néstor Colmenares. He tenido experiencia NBA en Los Angeles con Dream Vision, estuve con el entrenador personal de tiros de Timberwolves, también he tenido Spring Training NBA y ahora estoy con un entrenador personal que se llama Marc Reed, quien jugó en la NBA con Carl Herrera en Houston Rockets. Todos los entrenadores me hacen seguimientos todos los días y tenemos planes para este próximo verano“.

Dios y mi madre es lo que me motiva cada día, y seguir jugando baloncesto para seguir aprendiendo“, aseguraba respecto a sus motivaciones.  Sobre su ritual muy peculiar: “Leo la la biblia todas las mañanas antes de salir del departamento, cuando llego al partido empiezo a rezar el padre nuestro y el salmo 23, luego voy a un lado y me arrodillo ante el señor y empiezo a rezar. En la cancha, cuando presentan al equipo digo: ‘Dios mio aléjame de todo mal, ama al bien y llévame a la gloria’, me pego dos veces en el pecho y vuelvo a decir: ‘Nadie puedo conmigo, nadie puede con el centauro de la paz, todo lo que hago en cada partido es en nombre de mi madre’“, concluyó.

Después de que termine la NCAA, Espinoza piensa jugar en algún momento la LPB con los Cocodrilos de Caracas, y representar a Venezuela. “Pienso ganar la Final Four de la NCAA y ser una de las piezas claves del equipo” dijo el venezolano en cuanto a sus metas que quiere cumplir cuando esté en la NCAA.