Chris Bosh se convirtió anoche en el gran protagonista del encuentro que venció su equipo, Miami Heat, frente a Chicago Bulls y que supone el 2-1 para los de Florida en la eliminatoria. Fue el centro de atención en el ataque de su equipo gracias a sus 34 puntos. En defensa de todas formas no estuvo del todo acertado ya que se encontró con el mejor Carlos Boozer de la temporada, el cuál se fué hasta los 26 puntos y 17 rebotes.

Los otros dos componentes del Big Three entrenado por Erik Spoelstra, Dwyane Wade y LeBron James, también tuvieron grandes actuaciones individuales. De esta forma el primero anotó 17 puntos y el segundo se fue hasta los 22 puntos aparte de las 10 asistencias que repartió.

El MVP de la temporada regular tuvo una actuación un tanto intermitente y estuvo errático de cara al aro rival, a pesar de ello consiguió 20 puntos, 5 rebotes y 5 asistencias.

El partido estuvo marcado en la primera parte por una defensas duras y férreas que propiciaron que el marcador al descanso fuese corto, y aunque en la segunda parte los equipos estuvieron más anotadores que en los primeros 24 minutos el marcador final, 85-96, refleja que esta eliminatoria seguirá basándose y se la llevará el equipo que más acertado esté en defensa.

En los Chicago Bulls a pesar de contar con el MVP y de la mejor versión de Boozer echaron en falta la garra y la aportación de Joakim Noah, quien con tan solo 5 rebotes y un único punto anotado fue un lastre más que una solución para su equipo. Se espera mucho de él y más cuando los hombres interiores rivales están a un nivel por encima de lo habitual. Joel Anthony por ejemplo colocó 5 tapones y Udonis Haslem parece ya totalmente recuperado de su lesión en el talón de Aquiles.

Próximo encuentro el martes de madrugada y si los hombres de Tom Thibodeau no quieren verse contra las cuerdas y volver a Chicago con 3-1 abajo en el marcador deberán recuperar al menos el nivel defensivo del primer partido de la serie.