Nuevo año, misma locura. La NCAA deja atrás un 2016 para el recuerdo, y lo hace con un calendario de conferencia que no ha tenido piedad en sus primeros convites. Sorpresas, emoción, golpes sobre la mesa y una declaración de intenciones: lo mejor está por llegar

El infierno de Oregon

Ni UCLA ni USC conocían la derrota, hasta que pasaron por Eugene. La PAC-12 aguardaba expectante, tanto por los antecedentes de los imbatidos como por la prueba de nivel a los Ducks. Pero estábamos en el feudo de Oregon, y éstos lo protegieron como nunca.

Primero tocaban los Bruins. Hype a un lado y manos a la obra. Los de Dana Altman cogieron las riendas, marcaron el ritmo y exhibieron su pluralidad en ataque. Dillon Brooks no tardó en salir a la palestra. Demostró que la lesión está olvidada y aprovechó cada grieta que dejaba el rival en la pintura. Los angelinos se aferraban al mejor Thomas Welsh, pero seguían a remolque, jugaban a un ritmo alto pero sin la misma chispa que de costumbre. ¿La razón? La solidez local. Oregon aseguraba sus tiros, cuidaba el balón y viajaba lo máximo posible a la línea de tiros libres.

UCLA se obsesionó con Brooks y a partir de ahí apareció el resto. Desde Jordan Bell a Payton Pritchard. No es que Lonzo Ball fuese anulado, pero sí incomodado. Se llegaba al descanso con la sensación de que sin brillar, los Ducks controlaban el partido. Steve Alford necesitaba lo contrario, entrar en el caos, en el intercambio de golpes. Y una vez puso su defensa en orden, su hijo se encargó de ello. Bryce encontró acierto, Ball tuvo minutos de inspiración y el encuentro ya estaba patas arriba. En esa dinámica los Bruins remontaron el vuelo. Pero justo cuando parecían romper, Oregon sacaba el carácter. Así hasta convertir el final en un thriller. La irrupción de Lonzo no iba a ser suficiente. Un triple de Pritchard le daría a los suyos la oportunidad de decidir, y Brooks remató la faena. Un triple del canadiense tumbó al equipo de moda y provocó la invasión al campo.

Los Trojans corrieron con la misma suerte, pero con el doble de contundencia. La defensa de los Ducks les noqueó desde los primeros compases. Con el rival desacertado, Dillon Brooks retomó el trabajo donde lo dejó para marcar distancias. La posterior recuperación de los de Andy Einfeld sería un espejismo. Pese al buen hacer de DeAnthony Melton, ni McLaughlin ni Metu consiguieron acompañarle, y los locales pusieron la directa al ritmo de un Dylan Ennis desatado. Un 15-1 de parcial al salir de los vestuarios puso los pies en el suelo de una USC que quiere pasar de sensación a realidad. Por ahora, Oregon está de vuelta, y ya nadie se acuerda de su pobre inicio.

Revolución y sorpresas en la ACC

27 años han tenido que pasar desde la última vez que tanto UNC como Duke perdían en la misma noche estando rankeados. Esta vez, a los mandos del Delorean estaban Virginia Tech y Georgia Tech.

Los Dukies parecía que tenían en su mente la sanción del ya ex-capitán Grayson Allen muy presente y en una visita ante un pabellón tan complicado como el de los Hokies, no auguraba nada bueno. El equipo de Buzz Williams llegaba pletórico pese a la derrota que sufrieron ante Texas A&M hace un tiempo atrás, sus chicos se mostraban dispuestos a lograr el upset, la grada acompañaba y el ambiente era ideal, lo que se tradujo en un parcial de salida que desde un principio pesó como una lona a Duke, desaparecida en el campo y con solo Luke Kennard dando la cara para los chicos de Coach K. El dúo de »Justin» Bibbs y Robinson fueron una auténtica pesadilla para Duke, anotando constantemente y logrando una ventaja de 16 puntos al descanso para los suyos. Pese a eso, los Devils comenzaban fuerte la segunda parte y los fantasmas de Texas A&M (donde tiraron 17 puntos de ventaja los Hokies) volvían a aparecer, sin embargo, un buen Seth Allen y Zach LeDay disiparon todas las dudas y se llevaron la victoria dominando de principio a fin.

Men's Basketball vs Duke - 2

Para continuar con el calvario de los equipos de North Carolina, los Tar Heels y de manera aún más sorprendente que Duke,  serían también carne de upset tras caer ante la Georgia Tech de Josh Pasnter. Los locales impusieron una dura defensa a los chicos de Roy Williams, anulando totalmente a Joel Berry, que cuajó uno de sus peores partidos de la temporada y controlando la aportación de un Justin Jackson que se encontró muy solo en el ataque »Heel». Josh Okogie fue el líder de la machada y Ben Lammers su inseparable escudero.

No se quedan atrás una Florida State que se van consolidando poco a poco como un equipo a tener en cuenta en Marzo, y todo eso gracias a Dwayne Bacon. Leonard Hamilton ha conseguido armar un bloque sólido, aguerrido atrás y con la pólvora para dinamitar cualquier defensa en un momento. Virginia fue testigo. Bacon  anotó 26 de sus 29 puntos en la segunda parte, incluido un triple decisivo en los últimos segundo, y sigue haciendo acertada de su decisión de continuar un año más en los Seminoles, que están un pasito más cerca de ser equipo de Madness.

Villanova se reafirma

Omaha fue el escenario del duelo de imbatidos, y de paso, de uno de los partidos más entretenidos de lo que llevamos de temporada. Porque si bien los vigentes campeones querían demostrar su poderío en la Big East (y más tras su ajustada victoria ante DePaul), Creighton no lo iba a poner nada fácil. El partido rebosó tanta calidad técnica como intensidad, pero los Blue Jays avisaron primero. A falta de puntería desde el perímetro, los de McDermott simplificaron el juego, alimentaron de balones a Justin Patton y Cole Huff y resistieron los embistes de Jalen Brunson.

Los de Jay Wright funcionaban a rachas, pero con la irrupción de Kris Jenkins, Villanova abría el campo y crecía por momentos. Cuando peor estaba Creighton, Maurice Watson se puso a distribuir y Marcus Foster a ejecutar. Suficiente para devolver la igualdad, y sobre todo, la presión al rival. Con ella, sin embargo, los Wildcats despejaron las dudas. Aunque Brunson mantenía su eficiencia, iba a ser el de siempre quien decantara la balanza. Josh Hart se echó el equipo a las espaldas, y con ello, el partido. Su determinación firmó la primera derrota del curso para los BlueJays.

LA CLASE MEDIA DE LA ACC:  Florida State, Clemson, Virginia Tech continúan ganando, y sus estrellas carburan a un nivel sensacional. Con todo el calendario de conferencia aún por delante y con el talento que derrochan los de arriba, podemos estar ante la ACC más interesante de los últimos años. También dar nota positiva a otros como Boston College, que tras su derrota ante Fairfield, encadena triunfos consecutivos contra Providence.

SYRACUSE Y WASHINGTON: Una semana más, los Orangemen tienen el sitio reservado en la sección. Los de Jim Boeheim no levantan cabeza, el ataque está atascado y la defensa es incapaz de ajustarse al rival. Boston College fue la encargada de ahondar en la herida de un equipo en plena espiral negativa de resultados. A su vez, Markelle Fultz brilla pero los Huskies se hunden cada vez más y ya son habituales por aquí. Su última decepción, caer a manos de Washington State.

  • Shamorie Ponds (St. John’s): De la indiferencia a la sorpresa en apenas una semana, y todo gracias al último producto de Brooklyn. Tras su triunfo ante Syracuse, los Red Storm son otros. Ponds es la extensión de Chris Mullin en pista y ha cogido las riendas de un equipo que juega al ritmo de su talentoso base. Desequilbrio, confianza y creatividad que han dado alas a una St. John’s que primero sorprendió a Butler y luego se afianzó frente a DePaul. Donde llegue él, lo harán los neoyorquinos.
  • Tai Webster (Nebraska): Muchos criticaban que con su nivel no pidiese el transfer. Pero la descomposición en Nebraska no le desanimó, y el neozelandés está empezando a recibir su recompensa. Su mejor versión ha coincidido con la de su equipo, y es que los Cornhuskers vienen de encadenar triunfos ante Indiana y Maryland. Dos upsets que comandados por el senior, dejan ver la luz a los chicos de Tim Miles.

  • Kevaughn Allen (Florida): Se habla poco del trabajo de Mike White en Florida. La reconstrucción del programa no está siendo sencilla, pero los Gators empiezan a obtener resultados. Uno de los culpables es Kevaughn Allen, quien ha dado un paso adelante tanto en números como en responsabilidad. Se ha asentado como el brazo ejecutor en Gainesville, y también como uno de los mejores tiradores de la SEC.
  • Dwayne Bacon (Florida State): Todo el mundo está fascinado con el potencial de Jonathan Isaac, y sin embargo, los mandos de los Seminoles son de Bacon. Más maduro, más líder y más efectivo. Sus 29 puntos ante Virginia (game-winner incluido) le consolidan como uno de los anotadores más peligrosos de todo el país. Se crece con la presión.
  • Nick Ward (Michigan State): Con las lesiones llegó la oportunidad, y con ella, la responsabilidad. Nick Ward se está ganando la confianza de Tom Izzo a base de solidez y trabajo duro. Todo el que decían que le faltaba cuando aterrizó en East Lansings. Los Spartans le han cambiado, y junto a la irrupción de Alvin Ellis, Michigan State empieza a levantar cabeza.

Sebas Saiz está haciendo complicando que no abramos con él cada semana. El calendario de conferencia ha llegado en el mejor momento de su carrera universitaria, y el madrileño está respondiendo a las expectativas. La zona de Kentucky era el mayor desafío hasta la fecha, y pese a la derrota, registró 23 puntos y 13 rebotes para erigirse como uno de los mejores interiores de la SEC. Además, ya es el segundo máximo reboteador de la NCAA con 12.2 rebotes por encuentro.

Mientras tanto, Jorge Bilbao y sus Mavericks siguen en estado de gracia. Su décima victoria consecutiva y un doble-doble (10 puntos, 10 rebotes) lo corroboran. Pese a que los resultados de South Florida no acompañan, Rubén Guerrero hizo historia al convertirse en el 9º jugador de los Bulls que consigue superar la barrera de los 1000 tapones. Dinámica positiva que también continua Francis Alonso con dos partidos consecutivos superando las dobles figuras. Una de la que tampoco se aleja Jaume Sorolla, quien sigue sumando minutos y confianza en Valparaiso con 4 puntos y 5 rebotes en 18 minutos ante UIC.

Sin embargo, quien merece mención especial esta semana es Lucas Antunez, que aprovechó sus 11 minutos ante Ohio Christian para firmar su mejor actuación en la NCAA con 7 puntos.

  • Dwayne Bacon firma el upset contra Virginia
  • Notre Dame se salvó del upset con este triple de Steve Vasturia

  • Kobi Simmons (Arizona) se montó su particular concurso de mates
  • Indiana cayó ante Louisville, pero OG Anunoby nos dejó este martillazo