Tras la llegada de Hayward a Boston, era cuestión de días que los Celtics hicieran algún movimiento que afectara a alguno de sus jugadores importantes de la rotación.

El primer damnificado de los Celtics es Avery Bradley. El combo guard de Boston, considerado como uno de los mejores jugadores defensivos de perímetro de la liga y cuyo contrato expira el próximo verano, ha sido traspasado a los Detroit Pistons junto a un futuro pick de 2º ronda de 2019. A cambio, la franquicia de la Motown ha enviado a Marcus Morris a Massachusetts.

El contrato de Morris, goloso para los Celtics y que no finaliza hasta 2018/19, deja cierto espacio salarial para facilitar la incorporación de Gordon Hayward por el máximo y para poder negociar con más facilidad los nuevos contratos de Marcus Smart y Isaiah Thomas el próximo verano. El jugador, capaz de alternarse entre las posiciones de alero y ala-pívot, dará todavía más versatilidad a los Celtics.

Este intercambio da más tiempo a Boston para poder negociar sin prisa un traspaso por Jae Crowder, cuyo contrato, en relación calidad-precio, supone un caramelo muy goloso para los demás equipos. Así pues, no se espera que el trade de Bradley sea el único movimiento que realicen los Celtics este verano.