Redactado el 16 de mayo de 2012 por Jaime Romo

Que la NBA es un negocio es algo que a nadie escapa, y menos tras este verano pasado en que la conversación dejó de ser sobre si la elección del MVP de la temporada había sido justo, si los Celtics tenían gasolina por un año más o si nuestro Pau sigue siendo un jugador de referencia y si iba a ser traspasado, para convertirse en una discusión de números, beneficios y pérdidas, mercados ricos y mercados pobres, duraciones de contratos y derechos adquiridos, descertificaciones y tácticas de negociación. Recuerdo largas conversaciones sobre NBA este verano armado de hojas de cálculo, tablas salariales, calculadoras, convenios y filtraciones de borradores de convenios en las que hubiera agradecido ser economista o abogado.
E igual que a mí, a todos se nos olvidó que esto es un deporte. Y como deporte, tiene riesgos. Una temporada habitual de la NBA tiene una tasa de desplazamientos y partidos por semana que es difícil ver igualada en otros deportes, especialmente en la esfera del deporte europeo;los jugadores están exprimidos al límite en lo físico. Y en esta temporada la exigencia se maximizó. Primero, y no menos importante, reduciendo la duración de los campus de pretemporada al mínimo; ergo minimizando la preparación de jugadores y equipos. Y después, intentando que la reducción de fechas provocada por empezar la temporada tan tarde llevase al mínimo recorte de partidos. Recuerdo perfectamente el tweet de Calderón (12 de febrero) después de jugar su 7º partido en 12 días (recordemos que el primer partido de la temporada fue el 25 de diciembre). Brutal. Pero hemos tenido la ración necesaria de espectáculo en la tele, los ingresos no han descendido tanto como podría haber ocurrido con una temporada más corta. Hasta los sindicatos de jugadores pecaron de ambiciosos permitiendo este calendario, ya que sus salarios se veían recortados en la misma proporción que el número de partidos (no de meses) que se dejaran de jugar por el lockout. Negocios.
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Redactado el 13 de enero de 2012 por Jaime Romo
La historia de este chico en su paso por el basket español es una de esas que deja al descubierto las miserias de los periodistas en este país. Deportivos, en este caso.
Ricky debuta de la mano de Aíto en el Joventut en 2005 con 14 años (prácticamente 15) y ya en la siguiente temporada se consolidó en la rotación del equipo; donde permaneció hasta la temporada 2008-2009. En estas temporadas la prensa elogiaba su figura de estrella precoz, se repetía una y otra vez la historia de los 50 puntos en el europeo junior y su récord de precocidad en el debut fue durante años la línea de arranque más común al hablar de sus actuaciones.
Nadie se fijaba en sus números de tiro y se ensalzaban sólo las áreas en las que destacaba (velocidad, pase en contrataque, robos por partido y asistencias). Números de tiro que, por cierto, no eran malos a estas alturas (véase como muestra su 43% en tiro de 3 en la regular season 2008 – 2009). Vamos, la típica historia de talento joven destacando que tanto gusta leer.
Primer cambio de tornas: El ‘maldito’ draft, Villacampa, Pascual y dos años negros
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Redactado el 9 de diciembre de 2011 por Jaime Romo
1) Como ‘gasolista’: qué pena que salga de L.A., qué ingratos están siendo y qué mal le trataron al final del año pasado, acusándolo sutilmente (o no tanto) del fracaso en playoffs después de desfondarse a principio de temporada para tirar del carro a 40 minutos por partido por las lesiones. Dicho esto, que se quede por imposición le coloca en una situación muy incómoda dentro del equipo. Kobe, que es supervisor más o menos explícito de todas las operaciones de L.A, ¿la aprobó? A ver qué ambiente hay en ese vestuario. De momento, el propio Odom ha sido menos comedido que Pau en twitter.
2) Como Laker: es un pedazo de fichaje, pero algo caro, ¿no? Eso sí, liberamos mucho hueco salarial (cuesta explicar cómo cuadraba económicamente el traspaso; la operación era de premio), pero si es un primer paso para tambien traer a Howard tendríamos nuestro propio Big Three. Eso sí, el intervencionismo es intolerable, no es el primer ni último traspaso inexplicable deportivamente (el de Gasol sin ir mas lejos, o los del Big Three de Boston. O la operación LeBron & cía, que también apestaba). Se ha estado negociando todo el verano el nuevo convenio, si se ha quedado una puerta abierta a que pasen estas cosas, ahora habrá que apandar con ellas. ¿O se esperaba que el lujo de Lakers y Knicks cuadrara los presupuestos de varios equipos y ahora escuece?
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Redactado el 12 de agosto de 2011 por Jaime Romo
Me ha hecho notar mi amigo Benito Andrade (colega de reflexiones baloncestísticas) este artículo de Sergio García Rondás en MARCA. Y lo hace recordando reflexiones comunes sobre el conservadurismo del baloncesto europero, tanto a nivel de gestión como a nivel técnico (entrenadores). Este es un tema que da (y dará, espero) para profundas reflexiones y debates por sí mismo, pero ahora me quiero parar en las conclusiones que saca sobre los beneficios que puede sacar europa del lockout de la NBA; y, sobre todo, en la posibilidad de que los equipos europeos fichen a una estrella a modo de temporero unos meses.
Mi opinión es que no se crece, ni a nivel competitivo ni como espectáculo ni como nada, pegando saltitos alrededor del número uno (la NBA en este caso) y esperando que te caigan las migajas de su negocio. Traer a jugadores NBA ahora es traer a gente que va a estar poco tiempo, con poco a nulo impacto deportivo (no van a estar en la parte decisiva de la temporada), con un impacto publicitario y económico discutible (no creo que se lleguen ni a amortizar económicamente esos fichajes) y con la pega de que el equipo que lo haga habrá hipotecado el planning de la temporada. Leer más…
Redactado el 21 de noviembre de 2010 por Jaime Romo
Desde siempre (en realidad, desde la explosión mediática de los 80 bajo el mandato de Stern) se ha considerado a la NBA como una de las organizaciones que mejor explota su presencia en los medios, una auténtica máquina de maketing. Y con la explosión en los últimos años de la manida web 2.0 (contenidos generados por todos los usuarios en lugar de por unas pocas agencias o medios de comunicación) ha resultado ser una de las organizaciones que mejor se han adaptado.
Esto hace que cualqueira a cualquier hora pueda estar informado de lo que ocurre, con múltiples fuentes de información a su disposición. Y el problema ahora es cómo elegir cuáles de ellas seguir, ya que seguirlas a todas es humanamente imposible.
Durante esta temporada, y de cara a seguir los acontecimientos de cada jornada, estoy pasándome de leer las crónicas, boxscores y quizás algún play-by-play de los partidos en la página oficial (www.nba.com) y alguna central de noticias deportivas americana (www.espn.com); a hacer un primer filtro via Twitter. ¿Por qué? Primero, porque al ser un servicio de microblogging la información por esta vía está convenientemente condensada, siendo por tanto ideal para hacer un repaso de 10 minutos con el café de la mañana. Segundo, porque en muchos casos se pueden utilizar fuentes de información más primaria (por ejemplo, reacciones de jugadores que son especialmente activos en Twitter, o de periodistas con nombre y apellidos que merezcan nuestra confianza…). Además, en muchos casos se ofrecen links a artículos, blogs… en los que podemos profundizar en la información que más nos interese.
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Redactado el 27 de octubre de 2010 por Jaime Romo
Por fin empieza la liga en serio, esto ya no son pachangas ni rumores ni ‘finales para decidir el campeón del mundo mundial’. Esto ya es en serio, ya sólo quedan 81. Y ahí están los Celtics. Partidazo, dominando de principio a fin a un equipo llamado a reinar en el próximo lustro en la NBA, con un gran esfuerzo defensivo constante a lo largo del partido… este equipo durará lo que duren sus treinta-y-pico añeros, pero transmite muy buenas sensaciones. Y hacerlo ante los Heat, más. Eso sí, las primeras alarmas saltaron en el tercer cuarto cuando Pierce se fue al banco tocándose ostensiblemente la espalda. Pero esto es consecuencia del tipo de equipo que se ha armado, así que va a ser el pan nuestro durante toda la temporada. Algunos volverán en cinco minutos (como ha sido el caso); pero otros, y más cuando la temporada avance y las piernas estén cansadas, estarán fuera por el resto del partido, de la semana…. Lo de los Celtics es una carrera contra el tiempo.
Haciendo la lectura desde el otro bando, y como decía LeBron en su twitter al final del partido, a los Heats les falta tiempo. Este equipo por plantilla y por el margen de movimiento de mercado no tiene techo a medio plazo, lo único que le puede fallar es que se le exija demasiado mientras todavía están montando y engrasando las bisagras. Les queda por progresar, probablemente en abril serán imparables. De momento, partidazo de LeBron, oscuros Bosch y Wade. Normal si se piensa que tampoco han tenido una pretemporada tranquila (Wade lleva semanas ‘out’).
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Redactado el 11 de octubre de 2010 por Jaime Romo
Que el gap entre el baloncesto FIBA y la NBA se ha acortado en las dos últimas décadas es algo que parece poco discutible. Podemos argumentarlo en base a resultados (véanse los cada vez mayores problemas que tienen las selecciones americanas para imponerse en competiciones internacionales); en base a jugadores (Nowitzki, Gasol, Ginobili… una generación de jugadores no-americanos que tienen rol preponderante en la NBA); e incluso en base a la simple observación de la evolución del nivel físico y técnico de competiciones como la ACB y la Euroliga, que han llevado incluso a la modificación de las reglas este año para abrir más las defensas y en general actualizar un modo de juego al que la evolución de los jugadores estaba dejando obsoleto.
Pero de ahí a considerar el Barça – Lakers del pasado día 7 un ‘campeonato del mundo oficioso’ como ha hecho un sector de la prensa deportiva nacional, o la derrota de Los Ángeles como el fin de la supremacía nacional, hay un abismo.
En justicia, los Lakers llevaban apenas dos semanas de entrenamientos. Entrenamientos además que a estas alturas de temporada son puramente físicos, lo que provoca en un deporte como el nuestro que las muñecas estén desajustadas (0/14 en triples). Kobe Bryant además jugaba renqueante de una lesión, Bynum está (como casi siempre) recuperándose de la suya. Y hablamos de titulares indiscutibles en ese equipo. Y además el partido ocurre tras un viaje trasoceánico tres días antes, parada en Londres a jugar un partido y viaje a Barcelona. Mientras, el Barcelona ya había disputado varios partidos oficiales, y además varios de sus jugadores claves han disputado el mundial con lo que llevan una preparación más larga; y jugaba en casa en una semana de descanso de la competición local.
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Redactado el 8 de julio de 2010 por Jaime Romo
Mañana se acaba todo. Mañana, en un show televisivo de audiencia potencialmente millonaria, el mayor ego deportivo de los últimos tiempos ofrecerá al público su (suponemos) muy meditada opinión sobre su futuro. Y el de la liga, dirá todo aquel que quiera magnificar el evento (o sea, el 80% de los periodistas americanos, supongo). Y Bosh anda diciendo por su Twitter que hoy va a ser un gran día. ¿Anunciará él algo también? Todo lo que sé es que probablemente mañana a estas horas mi análisis sea obsoleto, y posiblemente se haya demostrado incorrecto. Pero, con los rumores que hay ahora mismo, no me resisto.
Supongamos el escenario que parece que ahora mismo más se baraja entre los expertos: Bosh con Wade a Miami, LeBron se queda en Cleveland. Desde mi punto de vista, no se construye ningún super-equipo, el equilibrio de la liga se mantiene (obviamente, Miami pasa a ser candidato por el Este, pero en ningún caso indiscutible favorito). ¿Por qué? Porque todo lo que se dijo en playoffs, todo lo que estos jugadores han dejado caer sobre 'lo importante es vencer', 'quiero tener un equipo fuerte para luchar por el anillo'… es mentira. No hay romanticismo. Ninguno ha renunciado a dinero para hacer un equipazo, para dar cabida a otro en su roster, para ampliar sus posibilidades. Bosh se iría con el máximo a Miami y nadie puede pagar más a Lebron que Cleveland. Leer más…
Redactado el 10 de junio de 2010 por Jaime Romo
Se está jugando, contra todo pronóstico, mi final más deseada. No hubiera dado un duro (o un euro) por ello hace 5 meses. Ni probablemente hace uno y medio. Pero aquí están. Y, por lo visto, se está convirtiendo en la final de los bocazas.
Tras un primer partido en el que los angelinos cumplieron los pronósticos, ganando en casa con cierta solvencia; Pau Gasol hace unas declaraciones poniendo en duda la idoneidad del estado de forma de Garnett. Resultado: Kevin se hipermotiva, se lo come en los dos siguientes partidos y los Celtics se imponen en el segundo.
Después de esto, Pierce, supongo que llevado por el fanatismo de un Celtic de toda la vida (perdóneseme la ironía), informa al público de Los Ángeles de que no piensan volver. Y claro, pierden el tercero en casa. Tranquilo, Paul, aún podéis no tener que volver a Los Ángeles y ahorrarte volver al viejo hood.
Ante la prensa y tras perder el tercer partido, Doc Rivers, en contra de la opinión de todo el mundo (incluidos los comentaristas de la prensa Boston) carga contra el arbitraje. ¿Qué pasará con eso?
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Redactado el 28 de abril de 2010 por Jaime Romo
Como podéis deducir por lo (poco) que ya he escrito, empecé la temporada con cierta ilusión por revivir una rivalidad Celtics – Lakers a la vieja usanza, ilusión alimentada por los resultados de las dos temporadas anteriores (y, por supuesto, enfocada a patearles el culo a los verdes en una final como justa venganza. Perdón, que me disperso). Esta ilusión que se transformó en decepción según avanzaban los meses, con una rápida decadencia de los Celtics y unos Lakers que, no me canso de decirlo, ganaban bastante pero no convencían casi nada.
Los últimos meses de la temporada me mostraron como los Celtics envejecían 4 años en 4 meses (la increíble historia del equipo zombie, como si les hubiera mordido un vampiro… o les hubieran obligado a ver Twilight. Que, por cierto, su bajón coincide aproximadamente con el estreno de la segunda película de la saga….. uhmmm…). Y los primeros partidos de playoff confirmaron mis peores miedos como fan de los Lakers: victorias poco contundentes en casa y derrotas bastante convincentes en Oklahoma, que parecían abocar a los púrpura y oro a abrazarse a la ventaja de cancha y cruzar los dedos porque podría ser peor. Como toda la temporada. Y claro, así no íbamos a ninguna parte.
Pero, aunque tarde para que vuelva a recuperar las sensaciones de hace 6 meses, ambos equipos han dado un golpe de timón.
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