Arizona ha vuelto

Punto de inflexión en la PAC-12, y posiblemente, en el resto de la NCAA. Arizona visitaba Westwood tras 10 victorias consecutivas, con Allonzo Trier de vuelta y con la necesidad de reivindicarse bajo la mirada de todo el país. La respuesta no pudo ser mejor.

Sean Miller sacó su gen estratega para exhibir las carencias defensivas de UCLA. Con Kobi Simmons a los mandos, los Wildcats demostraron tanta pluralidad como físico, pero sobre todo, mantuvieron a raya a los Bruins, a sabiendas de que apenas necesitan un pestañeo para dinamitar el partido. Los de Tucson tenían un plan muy concreto: Aislar a Lonzo Ball. Despertar su versión anotadora y encerrar su versión creadora. ¿El resultado? UCLA colapsada.

Desde el dominio del rebote, Arizona se llevó al rival a su terreno. Un ejercicio de solidez que consistían en resistir cada embestida. Porque los Bruins no se rendían, y menos con su artillería. Sin embargo, justo cuando el dúo Alford-Ball se calentaba, Trier saltó a la palestra. Apenas dos días después de conocerse que su ausencia se debía a un positivo en un control antidopaje, irrumpía para marcar diferencias.  El público del Pauley Pavilion le recibió con gritos de “Stereoids”. Prendieron la mecha.

UCLA se golpeaba contra un muro, y tanto la versatilidad de Markkanen como la disciplina atrás hicieron el resto. Arizona alcanzaba el triunfo, y con él, varias conclusiones:

  • Primera gran victoria de Arizona esta temporada.
  • Los problemas defensivos de UCLA.
  • Con Allonzo Trier, los Wildcats son otra cosa.
  • Los Bruins se alejan del título de la PAC-12.

La ¿sorpresa? de FSU ya es una realidad

Conforme la temporada va avanzado, podemos ya quitar la interrogación de la sombra de Florida State, sin antes alabar el trabajo de Leonard Hamilton, que está sabiendo ensamblar un bloque único y con mucho talento. Jugar en Tallahassee no es plato de buen gusto y esta pasada semana lo comprobaron dos de los pesos pesados de la ACC, tanto Notre Dame como Louisville tenían el difícil papel de visitar la cancha de los Seminoles y ninguno de los dos saldría bien parado.

Resultado de imagen de florida state basketball notre dame

El primero fue el equipo de Mike Brey, invictos en la conferencia hasta el momento sufrió en sus carnes el talento de Jonathan Isaac, en un encuentro en el que Dwayne Bacon no tuvo su mejor día y ante un equipo que juega a un ritmo tan alegre, el freshman se vio muy beneficiado. Cabe destacar aparte de su arreón ofensivo durante la segunda mitad, que su esfuerzo defensivo le llevo casi a hacer un triple-doble, colocando 7 tapones que a posteriori serían clave para que FSU venciese, por solo tres puntos a los Seminoles.

El tornado de Indiana remonta el vuelo

Los Hoosiers siempre han representado un caos contínuo en cancha y sto afecta directamente a sus resultados, además la lesión de Anunoby no ayudaba a esto, pero parece que al fin, los Hoosiers remontan el vuelo. El primer encuentro de la semana les daba una de cal y una de arena, Indiana conseguía una difícil victoria sobre la bocina en una cancha muy dura como la de PSU, gracias a un triple inverosímil sobre la bocina de James Blackmon pero durante el transcurso de este, OG Anunoby caía lesionado en el encuentro.

El estado de forma del equipo se trasladaría a Bloomington, donde recibían a unos Spartans de los que nunca sabes que esperar. La defensa sobre Miles Bridges fue vital para anular a los de Izzo que incluso tuvieron el partido en sus manos después de hacer un esfuerzo hercúleo para remontar la ventaja que imponía Indiana al descanso. De nuevo, James Blackmon fue vital para la victoria y sus 33 puntos fueron el catalizador para una nueva victoria de Indiana.

¿Tiene Kentucky rival en la SEC?

No. Claro y conciso. Más allá de los resultados, son las sensaciones. Mississippi State lo intentó (gracias a Lamar Peters), también la potente defensa de South Carolina, pero ambos sucumbieron a la potencia de un equipo que no sabe pisar el freno. Imparables en transición, imponentes en la zona y talentosos en el perímetro. Contra los primeros fue De’Aaron Fox, frente a los segundos le tocó a Malik Monk. Y en el siguiente puede ser Briscoe, o Adebayo (atentos a su progresión), o cualquier otro.

A la orquesta de Calipari no le faltan recursos, pero tampoco instrucciones para usarlos. Muestran unidad, asimilación de roles y un compromiso que hacen no ver techo a corto plazo. A falta de Florida, los mejores de la SEC han sido víctimas de los Wildcats. Ahora bien, esto tan pronto habla bien de ellos como mal del resto. El nivel competitivo dista de ser el deseado, y eso, una vez estás en marzo, se puede acabar notando. Superioridad peligrosa.

KANSAS JAYHAWKS:  Ya van 18 victorias seguidas para los Jayhawks y parece que la posición de número 1 de la nación se encuentra solo entre ellos y Villanova. Esta semana tienen dos visitas complicadas ante West Virginia y Kentucky, semana clave para reafirmarse, sacar conclusiones, y sobre todo, demostrar si su dominio va más allá del Lawrence Fieldhouse.

DUKE: Primero fue Grayson Allen, al que aunque aquí no le defendamos, cada día se le mira con una lupa más grande y después la lesión de Coach K. La distracción fuera de canchas parece que afecta demasiado a unos Blue Devils que ni acaban de carburar en la ACC ni tampoco encontrar su juego. NC State (y Dennis Smith Jr.) fue el encargado de demostrarlo en el Cameron Indoor.  Necesitan cambiar el rumbo.

  • Marcus Keene (Central Michigan): No llega al 1’80, ni falta que le hace. Porque Marcus Keene es el máximo anotador de la NCAA, y también una de las sensaciones de la temporada. A base de puntos, ha conseguido poner a los Chippewas en el mapa. La última y más grande de sus gestas llegaría el sábado. Con Miami (Ohio) como víctima y testigo, Keene alcanzó los 50 puntos (10/15 en triples). La máxima anotación de la NCAA DI desde los 53 conseguidos por Nate Wolters en 2013 con South Dakota State.

  • Sindarius Thornwell (South Carolina): Una vez atrás los problemas extradeportivos, Thornwell se ha consolidado como uno de los mejores seniors del país. Y puede que sus números lo justifiquen por sí solos, pero hay más. El de los Gamecocks se ha consolidado como uno de los defensores de perímetro más sólidos. Físico, garra y por fin, liderazgo.
  • Los lesionados. Semana dramática en la NCAA, especialmente para dos equipos que quieren apuntar alto. Creighton e Indiana han recibido recientemente la noticia de que Maurice Watson Jr. y OG Anunoby se perderán lo que resta de temporada por lesión, respectivamente. Los Blue Jays pierden a su timón, y los Hoosiers, a su pegamento. Bajas muy díficiles de cubrir.
  • Allonzo Trier (Arizona): Era uno de los misterios del curso. Nadie sabía ni cómo ni por qué la presumible estrella de los Wildcats seguía sin aparecer en la cancha. Tras el bombardeo de preguntas a Sean Miller, fue el propio jugador quien a través de un comunicado reveló que su situación se debía a un positivo en un control antidopaje. Un día después, la NCAA le declaró elegible, y Trier no desaprovechó la oportunidad. Fue determinante en su estreno ante UCLA, pero sobre todo dio la sensación de que con él, Arizona adquiere una nueva dimensión.
  • Alec Peters (Valparaiso): Aparcó el Draft para dar un paso más y consolidar su leyenda universitaria. Lo ha conseguido. En el partido que le enfrentaba a UIC, Peters se convirtió en el máximo anotador de la historia de Valparaiso, superando precisamente a su entrenador, Bryce Drew. Y por si fuera poco, sus 24 puntos y 11 rebotes por encuentro siguen siendo una de las líneas estadísticas más temibles del baloncesto colegial.

Tal vez no seamos del todo conscientes de lo que está haciendo Sebas Sáiz al otro lado del charco. Y es que el madrileño, además de ser uno de los interiores más sólidos de la NCAA, ya es historia de la universidad. En el triunfo de los Rebels ante Tennessee, se convirtió en el sexto jugador de Ole Miss en alcanzar 1000 puntos y 800 rebotes. Un hito avalado por otra gran semana del español: 17 puntos y 10 rebotes ante los Vols y 19 puntos y 10 rebotes frente a Missouri. Ambos saldados con victorias.


Resulta difícil eclipsar la semana de Jorge Bilbao. UT-Arlington ha recuperado la dinámica ganadora, y uno de los culpables es el ex de Loiola Indautxu. El senior de los Mavericks cuajó su mejor partido del curso con 17 puntos y 13 rebotes ante South Alamaba, aderezados con otro doble-doble (13 puntos, 15 rebotes) en su siguiente encuentro frente a UL-Monroe. Va hacia arriba, como Jaume Sorolla. El pívot de Tortosa mantiene su crecimiento con otra gran actuación: 12 puntos y 6 rebotes ante UIC como pareja de baile de Alec Peters.

No se queda atrás Francis Alonso, que pese a su desacierto en su último envite ante The Citadel, logró igualar su career-high en anotación unos días antes ante Mercer con 26 puntos. Dinámica positiva que también continúa Rubén Guerrero. Pese a los malos resultados de South Florida, el marbellí irrumpió con fuerza contra Tulsa firmando 16 puntos y 10 rebotes, sus mejores números esta campaña.

Una dinámica positiva que también han mantenido Andrew Ramírez en Hartford, con 6 puntos, 3 rebotes, 3 asistencias y 4 robos en la derrota a manos de New Hampshire, y Adrián Carrión, que jugó su tope de minutos (6) este año con Grand Canyon en el triunfo ante SD Christian. El sevillano aprovechó su oportunidad con 3 puntos y un rebote.

  • James Blackmon Jr. (Indiana) salva a los Hoosiers sobre la bocina.
  • Sindarius Thornwell (South Carolina) saca el martillo ante Kentucky.
  • Chris Boucher (Oregon) exhibiendo envergadura.
  • Otra más de Dennis Smith Jr. (NC State).
  • Los 50 puntos de Marcus Keene (Central Michigan), para guardar.