En el artículo introductorio sobre el bloqueo indirecto tuvimos ocasión de mencionar una vasta colección de jugadas basadas en este sencillo concepto, aunque no pudimos entonces desarrollarlas debidamente. En otro artículo se han desgranado ya múltiples variedades del carretón, una de las aplicaciones arquetípicas del bloqueo indirecto. En esta entrega nos valdremos de las lecciones básicas expuestas en los capítulos previos para analizar jugadas más específicas y complejas, cuya ejecución plena tiende a estar más controlada por los entrenadores que las ponen en práctica. Esto no quiere decir que dichas jugadas no posean múltiples ramificaciones posibles, pero su exitosa realización está más supeditada que el resto al tiro de un jugador desde una posición concreta. Son, por así decir, “jugadas de autor” (o “de entrenador”, vulgarmente referidas como “de pizarra”), y es por eso por lo que suelen verse inmediatamente después de los tiempos muertos o en situaciones estáticas, no precedidas de transiciones ofensivas rápidas. No se ha seguido un criterio claro para la selección de estas jugadas, pero se confía en que el surtido sea lo bastante rico como para familiarizar al lector principiante con la gran utilidad del bloqueo indirecto. Este blog también incluye un artículo sobre la aplicabilidad de la jugada a sistemas ofensivos complejos, tales como el Triángulo.

I. El loop (tres variantes)

En el artículo sobre el carretón hemos abordado esta jugada como una variante del ataque en rombo, en la que el jugador situado en el vértice más alejado de la línea de fondo contribuye con un tercer bloqueo al carretón destinado a liberar al jugador que corta. El término loop, por lo general, hace referencia al recorrido que realiza, de un extremo de la pista al otro, el jugador que corta tras los bloqueos, o bien a la disposición de tres bloqueos indirectos ordenados junto a la línea de fondo. La expresión anglosajona se ha hecho mundialmente conocida debido a su presencia en el esquema ofensivo de Gregg Popovich (y la cima baloncestística que supusieron los Spurs del tercer lustro del siglo XXI). Y es que esta disposición no solo constituye una variante (es decir, no siempre es una alternativa del rombo), sino que ha llegado a funcionar como el punto de partida de muchas jugadas del baloncesto actual. La primera variante de esta jugada concluye tan pronto como el jugador que corta queda liberado tras los tres bloqueos, comúnmente mediante un tiro exterior (el objetivo intencionado cuando se dispone de un tirador fiable).

a) Tiro exterior


b) Rizar y doblar

La segunda variante también fue adelantada en el artículo de los carretones, y consiste en rizar el último bloqueo indirecto. Es decir, el jugador que ha cortado por la línea de fondo rodea al último bloqueador para recibir el balón al tiempo que encara el aro, en lugar de abrirse para lanzar liberado. Si bien un gran penetrador, en ausencia de una defensa que ajustase debidamente, podría encontrarse con un pasillo hacia canasta, es muy posible que el defensor del jugador que bloquea salga a su paso. En tal situación, el jugador que corta se encontrará con la alternativa de doblar al bloqueador, pues éste habrá quedado liberado dentro de la zona. En general, tras rizar el último bloqueo suelen producirse situaciones de dos contra dos (más bien “dos contra unos”) muy favorables al equipo atacante.

c) Bloqueo ciego para el tiro exterior

La última variante que contemplaremos aquí también ha sido usada por Popovich con cierta frecuencia. Su objetivo es también alcanzar un tiro exterior liberado, pero no el del jugador que realiza el loop, sino el del lanzador del pase. La atracción defensiva que genera el posible rizo del último bloqueo tiende a hundir en la zona al defensor del jugador que da el primer pase. Una vez el pase tiene lugar se abre cierto espacio entre el pasador y el receptor, quien riza el bloqueo. Ese espacio puede ser explotado mediante un nuevo bloqueo indirecto, que generalmente coloca el atacante que había puesto el primero de los bloqueos del loop. Si el atacante que riza el bloqueo devuelve el balón al jugador exterior, el defensor de éste se encontrará con un bloqueo imprevisto, quizá incluso ajeno a su campo visual, que le impedirá recuperar su posición defensiva. El tirador se encontrará así con un triple abierto.

El loop tiene muchas más variantes, todas ellas dependientes de la reacción defensiva que genera la disposición de los bloqueos y la actitud del jugador que corta: aquí nos hemos limitado a reproducir las alternativas más socorridas.

II. El bloqueo hammer

La última de las variantes del loop nos ha permitido acceder a una noción hasta ahora no visitada en el blog: el bloqueo ciego. En principio, un bloqueo ciego es cualquier contacto físico estático que se realiza fuera del campo visual del defensor al que se pretende entorpecer. Un bloqueo ciego, por tanto, puede ser directo (sobre el defensor del atacante con balón), pero su utilización sistemática en el baloncesto tiene lugar en el juego sin balón y, en última instancia, en el bloqueo indirecto. Como es natural, la mayoría de bloqueos ciegos tienen como fin liberar a un jugador que corta hacia la zona, dado que resulta físicamente imposible bloquear por la espalda a un defensor que avanza desde la zona hacia el perímetro, persiguiendo a un atacante que corta también de dentro hacia fuera. Sin embargo, pueden emplearse bloqueos ciegos en la búsqueda de triples laterales, acción que en la NBA es típicamente denominada hammer.

Hay múltiples estructuras que pueden desembocar en un bloqueo hammer, siendo la única condición necesaria y suficiente el que un tirador y un bloqueador queden abiertos en el lado débil. El loop es, precisamente, una de las jugadas mediante las que puede llegarse a esta situación (muchas variedades de carretones la posibilitan). Una vez el balón ha llegado al jugador que corta, se juega un dos contra dos con el último bloqueador. El jugador con el balón debe avanzar hacia la línea de fondo, desde donde pasará al tirador que ha quedado abierto en la otra esquina (este pase no siempre es técnicamente sencillo), tras el bloqueo ciego que le ha puesto el jugador interior.

Otras estructuras involucran una simple inmersión de balón al poste, desde donde se realiza el pase al tirador esquinado:

III. Elevator doors

Acabaremos con una breve referencia a un tipo de bloqueo indirecto que está bastante de moda, sobre todo desde que los Warriors de los Splash Brothers (ya con Marc Jackson de entrenador) se especializaran en ella. Las llamadas “Elevator doors” (perdónese la reiteración de los palabros ingleses), o puertas de ascensor, son bloqueos indirectos que involucran a dos bloqueadores que simulan el cierre de algunos ascensores. El jugador que pretende deshacerse de su defensor debe atravesar estas “puertas” justo antes de que se cierren a sus espaldas, impidiendo el paso de su defensor. La expresión, por tanto, no designa tanto una jugada o una disposición ofensiva como una forma de bloquear, y existen muchas jugadas que incluyen este tipo de bloqueos indirectos. La que abordaremos aquí es una de las variantes más conocidas en la liga, y suele referirse a ella como Jungle Hoya Fence. Hay un amago de bloqueo indirecto en el ala, del cual el jugador que se espera que acabe tirando puede salir bastante liberado hacia canasta. El jugador que ha quedado en el ala recibe el balón mientras el potencial lanzador queda situado más o menos debajo del aro. Entonces inicia una rápida carrera hacia el perímetro pasando por entre los bloqueadores a la altura de la bombilla, que “cierran las puertas” tras él. Recibe el pase del jugador en el ala y se encuentra con un tiro exterior liberado.

Sirva esta abigarrada colección de jugadas de pizarra como ilustración de la diversidad de escenarios en la que pueden emplearse los bloqueos indirectos. Cabe precisar, abundando en lo dicho ya en los artículos anteriores, que la ejecución de todas estas jugadas es susceptible de sufrir las modificaciones que exijan las reacciones defensivas.