Llevo un rato sentado frente al ordenador dudando acerca de cómo enfocar este artículo, primero porque no quiero parecer oportunista y segundo porque tengo la sensación de pretender explicar algo para lo que no tengo explicación. Debo confesar que el martillo neumático de los albañiles que reforman el piso de arriba tampoco me aporta soluciones.
Me consuelo pensando que lo que hago no es oportunismo sino intentar reflejar la actualidad y me decido a dar el paso.
A lo largo de la historia, diferentes entrenadores norteamericanos han alcanzado reconocimiento entre otras cosas por patentar sistemas ofensivos exitosos. No quiero extenderme con esto pero a bote pronto me vienen a la cabeza unos cuantos: el sistema de las cuatro esquinas de Dean Smith, el “passing game” de Doug Moe, el sistema “up tempo” de John McLeod o el “triangulo ofensivo” de Phil Jackson.
Sin embargo el sistema ofensivo más popular lo desarrolló Pelé en aquella famosa escena de la pelicula Evasión o victoria.Cogió la tiza y trazó en la pizarra una linea zigzagueante desde la defensa al ataque.El mismo cogería el balón, regatearía todo lo que se moviese y marcaría gol.
En Miami han decidido hacerle caso a Pelé y han desarrollado su propia versión de esa táctica que yo aqui voy a denominar: sistema “one n’ go”.
Tras los estupendos resultados obtenidos en las Finales de la temporada pasada aplicando la susodicha táctica, Miami ha decidido perfeccionarla hasta limites insospechados, para dejarnos boquiabiertos a todos en los compases iniciales de esta temporada regular.
Sin tratar de penetrar en los entresijos de esta compleja táctica diré que esencialmente consta de dos partes: en la primera, un jugador delega el balón en las manos de LeBron James o en su defecto Dwyane Wade( a partir de ahora J y W). La segunda parte es aún mas creativa. J y/o W zigzaguean y lanzan a canasta. Os podeís imaginar que una táctica como ésta no podía estar desprovista de un plan B para las ocasiones en las que por fuerza mayor ni J ni W pueden lanzar. En ese remoto caso, cualquiera de ellos deberá soltar el balón a poder ser en dirección a algún compañero apostado en la esquina o en cualquier otra parte del campo mientras grita: ¡ Ahí te va ese Pancho!.
Pero veamos algunos ejemplos prácticos de los resultados que ha dado el empleo de esta táctica en el inicio de la campaña:
El día de Navidad, Miami ganaba 97-74 en Dallas dentro ya del último cuarto. Hay que decir para ser justos que ésta táctica es empleada por los Heat en mayor medida siempre a partir de los ultimos minutos del tercer cuarto. El resultado en este caso fué un parcial de 5-20 favorable a los Mavs a los que como expliqué en el árticulo NBA Christmas Special, sólo les faltó más ambición para poner contra la pared a Miami. Al final 105-94 ganan los Heat.
Pocos días después Boston visita Miami. Con el resultado de 65-81 a su favor, Miami decide poner en marcha el “one n´go” y a falta de 2 minutos el resultado es 105-110. Al final nueva victoria de los Heat 107-115.
Otro ejemplo se produce en Oakland. A falta de un minutro para finalizar el tercer cuarto Miami gana 75-59. Se pone en marcha el asunto y el resultado final es 106-111 victoria de los Warriors tras overtime.
En el último ejemplo los datos son debastadores: en la derrota por 89-95 también después de una prórroga en el Stapples Center frente a los Clippers, Miami anota una canasta (un triple de Mario Chalmers) en los últimos ¡ 12 minutos y medio! que se juegan del partido.
Hecha esta exposición, y más en serio, quiero decir que Miami nos ha dado algunos de los momentos mas brillantes de baloncesto que se han vivido en estos primeros compases del curso cuando se ha mantenido al margen del “one n´go” y que si hay alguien capaz de sacar un centro y después rematarlo esos son James y Wade. Sin embargo pienso que éste es un problema que persiste en los Heat y al que deben buscar solución antes de que se convierta en una patología.


enero 14th, 2012 at 21:28
Me ha gustado mucho el artículo. Me ha resultado divertido como has plasmado tus dudas de como exponer tus pensamientos al principio del articulo jaja.
Pero la idea que has expuesto es bien clara, con buenos ejemplos.
Enhorabuena.
enero 15th, 2012 at 01:32
¡Cuánta razón! El caso es que a mi siempre me ha parecido que la pata que falla en el banco del Big-Three y el efecto ‘todos a bordo’ que produjo (y produce) en los mercados de trabajo entre semi-veteranos agentes libres con ganas de ganar un anillo antes de retirarse, es Erik Spoelstra. No porque no sea técnicamente un buen entrenador (que tampoco) sino porque las sensaciones son que la conjunción de egos del vestuario le viene muy grande. Se enfrenta al problema de las manos a Wade-LeBron y para eso hay que tener más peso que estos.
Durante el verano del año pasado siempre dio la sensación de que quien se había trabajado la formación de la plantilla era Wade y que estábamos ante el equipo que tenia que (por fin) dar un anillo a LeBron. Nunca nadie habló de quién era el entrenador ideal para semejante aventura, y ‘Spo’ quedó como ‘el hombre que accidentalmente pasaba por allí’ y al que aparentemente las circunstancias pondrán un anillo en el dedo si no enreda mucho. Acumulando talento se ganan partidos, acumulando mucho mucho talento se puede llegar a ganar un campeonato; pero no se construye un equipo, y mucho menos una dinastía. Espero que nadie en Miami caiga del guindo porque con esta cuarta pata afirmada habría banco sólido para mucho tiempo
enero 18th, 2012 at 21:48
jejeje, que bueno gus!!!
Es cierto, es como en el principe de belair, la tactica en la serie era pasar el balón a will !!! jeeje, con miami es pasar el balos a lebron o en su caso a wade.
Lo cierto es que como sigan sin ganar un anillo!!! a Lebron le van a pesar muchos las críticas en el futuro,aunque ya le deben de pesar ahora, al menos wade ya tiene un anillo.
enero 19th, 2012 at 12:38
Esta claro que no ganaran el anillo jugando de esta forma.
P.D:
GUSTAVO!, te respondí al correo que me mandaste pero no se si lo has leído.
Un saludo crack